
MADRID, 1 de junio – El actor Luis Lorenzo y su exmujer, Arantxa Palomino, serán juzgados a partir de este lunes por presunto maltrato a un familiar, a quien aislaron desde mayo de 2021 de forma «sistemática» y sometieron a un «trato vejatorio» mientras supuestamente controlaban su patrimonio hasta que falleció.
El juicio se llevará a cabo durante toda la semana en la Audiencia Provincial de Madrid. Los acusados enfrentan una petición fiscal de seis años de prisión, mientras que la acusación particular eleva la solicitud de pena a diez años de cárcel para el actor y once años para su exmujer. La defensa, ejercida por el letrado Juan Gonzalo Ospina, solicita su absolución.
El fiscal sostiene que la entonces pareja además de mantener a la anciana incomunicada, le sometieron a un trato «absolutamente vejatorio», privándola de los cuidados y atenciones más básicos. Durante ese tiempo, los acusados ni siquiera le suministraron la medicación según la que tenía pautada.
En marzo de 2025, la jueza dictó el auto de apertura de juicio por la presunta comisión por Luis Lorenzo de un delito contra la integridad moral y un delito continuado de administración desleal, además de un delito continuado de estafa agravada, un delito de detención ilegal o de coacciones, y un delito de maltrato habitual en el ámbito familiar.
Respecto a Palomino, se la procesó por la presunta comisión de los mismos delitos y además por un delito de falsedad documental, y por la posible comisión por la cuidadora del delito contra la integridad moral, o del de detención ilegal o coacciones y un delito de maltrato.
La fiscal solicita para Luis Lorenzo y Arantxa Palomino seis años de cárcel por el delito contra la integridad moral y el continuado de administración desleal. El 28 de junio de 2021, la mujer falleció en el domicilio de los acusados, sin que se haya podido determinar la causa de su muerte.
La acusación particular, a través del abogado Jaime Sanz de Bremond, reclama para el actor diez años y seis meses de cárcel por el delito continuado de estafa agravada, el de detención ilegal o coacciones y el de maltrato habitual en el ámbito familiar. Además, pide once años de cárcel para Arantxa Palomino por los mismos delitos y por otro de falsedad en documento oficial.
Efecto Potenciador de los Fármacos
En su escrito, el abogado de la familia señala que Luis Lorenzo y Arantxa Palomino engañaron a la tía de ésta para que viniera con ellos de Grado, donde vivía sola de forma autónoma e independiente, al domicilio de ellos en Rivas (Madrid), «con la intención de poder utilizar en su propio beneficio el dinero de su tía» y conseguir apropiarse de su patrimonio.
El letrado sostiene que Arantxa Palomino, con su tía ya en Rivas, consiguió a través de llamadas telefónicas a médicos distintos a los asignados a Isabel por su residencia, donde ofreció información que no se correspondía con la realidad, que en tres meses y medio le fueran prescritas a su tía 34 recetas oficiales y se emitieran 19 hojas de medicación.
De este modo, se obtuvieron fármacos que la propia Arantxa y Luis Lorenzo suministraron a la anciana, «impidiendo que ella retornara, como era su deseo, a su domicilio en Grado» y manteniéndola hasta su fallecimiento, contra su voluntad, en la casa de ellos en Rivas, alejada de su entorno, retirándole su bolso y teléfono móvil, aislándola y impidiéndole mantener contacto telefónico con su familia.
Se añade que durante los tres meses y medio en los que habitó con ellos, sufrió un «trato absolutamente vejatorio», privándola de los cuidados y atenciones más básicos, teniendo en cuenta el estado de vulnerabilidad en el que la cantidad de medicación suministrada y el progresivo deterioro cognitivo la colocaba.
Así, se relata que los acusados no facilitaron ni atendieron su adecuada higiene y aseo, hicieron que durante esos meses Isabel durmiera en la cama de uno de los menores, pese a no caber en la misma, y le prohibieron el uso de los dos aseos de la vivienda, por lo que se vio obligada a bajar al garaje del edificio para utilizar un pequeño cuarto de baño comunitario allí existente para su aseo y necesidades.
Nulidad del Testamento
El abogado Sanz de Bremond describe que, estando Isabel ingresada el 7 de mayo de 2021 en el servicio de urgencias del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Arantxa firmó el alta voluntaria en lugar de la paciente, como si fuera ella, «mintiendo sobre el motivo de solicitarla», para llevarla con Luis Alfonso a una notaría donde Isabel, previamente diagnosticada de demencia severa, otorgó un testamento cuya nulidad pide el abogado de la acusación, «sin capacidad para ello, o en cualquier caso condicionada e inducida por la maquinación de la acusada», legando a Arantxa su casa de Grado y todo su dinero.
Días después, los acusados lograron que Isabel otorgara en la misma notaría, igualmente sin capacidad para ello, un poder a favor de Arantxa para que esta pudiera disponer del dinero que su tía tenía en su cuenta bancaria, supuestamente para atender los gastos asistenciales necesarios, poder que los acusados también utilizaron para extraer cantidades en su propio beneficio.
En el informe definitivo de autopsia se concluyó muerte violenta/homicida por intoxicación aguda de metales pesados, Cadmio y Manganeso.
Sin embargo, según se apunta en el escrito, «al variar los resultados postmortem en función de la ubicación del muestreo y del intervalo entre la muerte y la toma de muestras, y haberse realizado toma de sangre central pero no de sangre periférica, no se puede saber si se produjo una redistribución postmortem».
Se concluyó igualmente que las lesiones histopatológicas de encéfalo y corazón no eran de suficiente entidad para justificar la causa de la muerte, por lo que no ha podido determinarse la causa de la misma.
En cuanto a la muerte, el letrado considera que no se puede descartar «una situación de efecto potenciador» entre los fármacos hallados en la autopsia con efectos indeseables que pudieran haber sido los responsables de la muerte de la mujer.
En concreto, el abogado precisa que se localizaron hasta cuatro antipsicóticos, un ansiolítico y dos antidepresivos, de los cuales uno no aparece prescrito, otro había sido suspendido, y otros dos aparecen en periodos en los que no habían sido prescritos, desconociéndose respecto de dos de ellos si los niveles toxicológicos eran terapéuticos.
Relato del Fiscal
Según el relato del fiscal, el 8 de marzo de 2021, la pareja acudió al domicilio en el que residía la tía de la mujer y, una vez allí, lograron convencerla para que los acompañara a su residencia, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid.
«Para ello, le hicieron creer que precisaban su ayuda para el cuidado de sus hijos y que solamente pasaría fuera de su casa unos pocos días». Una vez en la vivienda, según el fiscal, ambos procedieron a aislar a su víctima de manera «sistemática», manteniéndola apartada de sus hermanos y sobrinos.
Además, la pareja también se valió del hecho de que la tía de Arantxa se encontraba fuera de su entorno habitual y del deterioro cognitivo que padecía, cuya gravedad aumentó de manera «fulminante» desde su traslado a Rivas-Vaciamadrid, «habiendo sido apreci
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