Hong Kong enfrenta una crisis tras el devastador incendio declarado el miércoles en una urbanización de la ciudad, afectando gravemente a cuatro edificios residenciales. El jefe del Gobierno, John Lee, ha convocado una reunión de emergencia de su gabinete para evaluar la situación y coordinar las labores de rescate.
“El fuego ha causado múltiples víctimas y heridos. Expreso mi profundo dolor y condolencias a las familias de los fallecidos y heridos”, comunicó Lee a través de su cuenta oficial de Facebook.
En el centro de emergencias, donde se reciben los informes de las oficinas de Seguridad y del departamento de Bomberos sobre las labores de rescate, están presentes los responsables gubernamentales de Seguridad, Trabajo y Bienestar, Salud y Vivienda, entre otros.
Más de 1.900 viviendas afectadas
El distrito de Tai Po, donde se encuentran los edificios en llamas, ha habilitado cuatro refugios temporales para alojar a los vecinos de las más de 1.900 viviendas afectadas. Hasta el momento, el incendio ha cobrado la vida de al menos doce personas y ha dejado a otras 16 heridas; además, se reporta un número indeterminado de personas atrapadas en el interior de los edificios.
El incendio se originó en los andamios de bambú que cubrían uno de los edificios del complejo y se propagó rápidamente a los otros tres bloques, que también contaban con estructuras similares en sus fachadas debido a trabajos de renovación. Este siniestro ha estado activo durante más de seis horas y, hasta el momento, no ha sido controlado por las autoridades.
El complejo Wang Fuk Court, donde se produjo el incendio, está actualmente inmerso en un proceso de renovación valorado en 330 millones de dólares hongkoneses (42 millones de dólares estadounidenses, 36,6 millones de euros), un proyecto que generó descontento entre muchos residentes el año pasado.
Con un total de 1.984 viviendas, el complejo alberga a aproximadamente 4.000 residentes, que ahora enfrentan una situación crítica tras el devastador evento. Las autoridades continúan trabajando incansablemente para controlar el incendio y asistir a los afectados.
