
Madrid, 23 de marzo. (EUROPA PRESS) – Europa continúa enfrentando desafíos en la detección de la tuberculosis, sin identificar uno de cada cinco casos, según un informe publicado recientemente por la Organización Mundial de la Salud Europa y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).
Este informe se hace eco en el marco del Día Mundial de la Tuberculosis y destaca que la Región Europea, que incluye 53 países de Europa y Asia Central, entre ellos los 30 de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo (UE/EEE), sigue sin cumplir con los objetivos establecidos para erradicar la tuberculosis.
Hans Henri P. Kluge, Director Regional de la OMS para Europa, ha señalado: «Una de cada cinco personas con tuberculosis en la Región Europea sigue sin ser detectada por los servicios de salud. Esto no solo representa un fallo en la detección, sino también una oportunidad perdida para tratar la enfermedad antes, prevenir el sufrimiento y detener la transmisión».
Además, el informe indica que la región presenta niveles de resistencia a los medicamentos que son significativamente más altos que en otras partes del mundo.
Las crisis de detección y resistencia a los medicamentos están interconectadas. Las personas que son diagnosticadas tardíamente tienen mayor probabilidad de propagar la tuberculosis y enfrentan tratamientos más complicados. La interrupción en la detección puede llevar a un aumento de personas con fracasos terapéuticos, un factor que contribuye directamente a la resistencia. El documento subraya que “cerrar la brecha de detección y abordar la resistencia a los medicamentos son prioridades indisociables en esta lucha”.
A pesar de que la incidencia de tuberculosis en la Región Europea ha disminuido un 39 % desde 2015, y el número de muertes ha caído un 49 %, ambas cifras están por debajo de los objetivos de la Estrategia para Acabar con la Tuberculosis para 2025, que son del 50 % y el 75 %, respectivamente.
En la UE/EEE, los casos han disminuido un 33 % y las muertes un 17 %, pero la mayoría de los países no alcanzarán sus metas para 2030, lo que puede resultar en miles de nuevas infecciones y muertes prevenibles.
La brecha en la detección y el seguimiento
En 2024, se registraron 161.569 nuevos casos de tuberculosis diagnosticados en 51 de los 53 países de la Región, aunque solo se notificó el 79 % de los casos estimados de nuevos diagnósticos y recaídas. Esto significa que muchas personas con tuberculosis no fueron diagnosticadas ni notificadas. La consecuencia de esta brecha es clara: los no diagnosticados no pueden acceder al tratamiento y continúan transmitiendo la enfermedad en sus comunidades.
El avance en la UE/EEE sigue siendo insuficiente. Aunque las tasas de notificación se han estabilizado, persisten deficiencias en diagnóstico y seguimiento, en gran parte debido a limitaciones en los sistemas sanitarios. Una de cada cinco personas que inicia tratamiento antituberculoso no recibe evaluación al cabo de un año; esta brecha crítica también afecta a los menores de 15 años. Los datos destacan la necesidad de intensificar los esfuerzos para una detección y un seguimiento más riguroso.
La resistencia a los medicamentos es una emergencia regional
El informe advierte que la Región Europea concentra una carga desproporcionada de tuberculosis resistente a la rifampicina y multirresistente. Las cepas resistentes son mucho más difíciles de tratar, requieren tratamientos más prolongados y son responsables de una mortalidad considerablemente mayor.
En 2024, se confirmaron 26.845 casos de tuberculosis resistente a la rifampicina o multirresistente en la Región; en la UE/EEE, 817 casos. Globalmente, el 3,2 % de los nuevos casos y el 16 % de los casos previamente tratados son resistentes a la rifampicina o multirresistentes, mientras que en la Región Europea estas cifras alcanzan el 23 % y el 53 %, respectivamente. Esto representa alrededor de siete veces el promedio global de casos resistentes a la rifampicina y tres veces el promedio de casos multirresistentes.
En la UE/EEE, el 3,5 % de los casos de tuberculosis son resistentes a la rifampicina o multirresistentes; sin embargo, el éxito del tratamiento es de apenas el 56 %. Los malos resultados en el tratamiento de la tuberculosis multirresistente permiten que estas cepas persistan y se propaguen, lo que subraya la necesidad urgente de diagnósticos y atención más efectivos.
Llamada a la acción
Ante esta situación, se ha instado a los países a intensificar la prevención y detección precoz de la tuberculosis para cerrar la brecha diagnóstica de uno de cada cinco, enfocándose en las poblaciones en riesgo y marginadas, incluidas las personas encarceladas.
Asimismo, se pide ampliar el acceso a pruebas de diagnóstico rápido y de sensibilidad a fármacos recomendadas por la OMS, especialmente en entornos con alta prevalencia, y fortalecer la integración de los servicios de tuberculosis y VIH, mejorando la cobertura de tratamientos antirretrovirales para individuos coinfectados.
