La deforestación causada por el consumo de productos importados está creciendo alarmantemente en Europa. Según WWF, se talan 100 árboles por minuto en otras partes del mundo debido a esta causa, mientras la Ley EUDR sigue sin aplicarse.
Este reglamento es la solución para garantizar que los productos que vienen desde el exterior tengan trazabilidad y demuestren que no ocasionan deforestación en los lugares de producción originales.
Por otro lado, para la ONG que realizó el informe es fundamental que los países asuman sus responsabilidades como consumidores, destacando que Alemania, España y Francia son los que peor lo hacen.
149 millones de árboles arrasados por el consumo de Europa en solo dos años
El consumo europeo de productos como cacao, café, soja, aceite de palma, carne y cuero de vacuno o caucho provocó la pérdida de 149 millones de árboles en el mundo entre 2021 y 2023, según un análisis publicado por la organización ecologista WWF Europa. Esta cifra equivale a eliminar 100 árboles por minuto.
En términos absolutos, Alemania es responsable de la desaparición de 13 millones de árboles al año, seguida de España (6,5 millones) y de Francia (6,3 millones).
El informe publicado por WWF en colaboración con AdAstra Sustainability señala que el consumo comunitario es responsable de la tala de casi 50 millones de árboles al año. En el cómputo relativo por habitante, Países Bajos se sitúa a la cabeza entre los Estados miembros de la UE, con 272 árboles eliminados por cada 1.000 ciudadanos, por delante de Luxemburgo (226) y Finlandia (177).
Chocolate, carne bovina y cuero: el lado oculto de la despensa europea
Sólo el consumo de chocolate dentro de la Unión Europea estaría detrás de la pérdida de más de 10 millones de árboles anuales, cifra similar a la asociada al consumo europeo de carne y cuero bovino, según los cálculos de la plataforma.
El informe critica que la UE vaya a suavizar las normas iniciales del Reglamento Europeo de Deforestación con flexibilidades en las multas y la burocracia, luego de que su entrada en vigor fuera retrasada un año, hasta el 30 de diciembre de 2025.
«El precio de retrasar el Reglamento Europeo de Deforestación es catastrófico y nuestro clima no puede permitírselo», declaró en un comunicado la responsable principal de políticas de WWF, Béatrice Wedeux.
Esta normativa busca evitar que ciertas materias primas y productos derivados consumidos en la UE generen deforestación. Entre 1990 y 2020 se destruyó globalmente una superficie forestal mayor que la de la UE, y cerca del 10% es atribuible al consumo europeo.
Retrasar la ley EUDR: más CO₂ y más árboles talados en plena crisis climática
Conocido en jerga comunitaria como EUDR, el reglamento afecta al ganado, cacao, café, aceite de palma, soja, madera y caucho, incluyendo derivados como cuero, chocolate o muebles.
Las compañías que importen a la UE estas materias primas deben demostrar mediante un sistema de geolocalización que no han generado deforestación o degradación de masas forestales donde hayan obtenido los recursos.
Según WWF, postergar un año la normativa genera 16,8 millones de toneladas de CO₂ adicionales y, si continúan aumentando las importaciones, este dato podría escalar hasta 17,4 millones de toneladas.
La plena aplicación del reglamento, según los cálculos de WWF, podría evitar que se liberen 387 millones de toneladas de CO₂ de aquí hasta 2035, es decir, el equivalente al dióxido de carbono que emitirían anualmente 50 millones de hogares.
Cuando el EUDR se ponga en vigencia se podrá geolocalizar la procedencia de las exportaciones para comprobar que no provocan deforestación y se evitará la emisión de millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
El problema es que por intereses espurios este reglamento se sigue retrasando y, mientras tanto, millones de árboles caen en todo el mundo, para que los europeos disfruten de un buen puñado de productos que deforestan, agravan el calentamiento global y contaminan.
