Expertos muestran que los telómeros revelan diferencias por género en las secuelas respiratorias tras Covid-19 grave – ISCIII
MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) – Un estudio liderado desde el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (CNM-ISCIII) ha demostrado que los telómeros muestran diferencias por género en las secuelas respiratorias tras haber padecido Covid-19 grave, lo que influye en las complicaciones que deberá afrontar la persona que sufre esta enfermedad.
Esta investigación, publicada en la revista ‘Frontiers in Immunology’, confirma que el acortamiento de los telómeros después de un cuadro severo de Covid-19 se asocia con la aparición de estas secuelas respiratorias, y esta vinculación varía entre hombres y mujeres. Se ha desarrollado utilizando la misma cohorte de pacientes que permitió, en 2024, identificar que la Covid-19 grave genera el mencionado acortamiento de telómeros.
Los telómeros son secuencias genéticas ubicadas en los extremos de los cromosomas que actúan como un «reloj biológico». Según han explicado desde esta institución, su acortamiento, ligado al envejecimiento celular, está relacionado con un mayor riesgo de sufrir ciertas enfermedades. Ahora se ha confirmado que este factor es relevante para el desarrollo de complicaciones respiratorias tras un episodio grave de Covid-19 y para las divergencias entre géneros.
Para llevar a cabo este estudio, coordinado por las doctoras Amanda Fernández y María Angeles Jiménez, miembros de la Unidad de Infección Viral e Inmunidad del CNM-ISCIII y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC), se analizaron datos clínicos de 49 pacientes ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) debido a Covid-19, entre agosto de 2020 y abril de 2021.
MEDICIÓN EN SANGRE MEDIANTE ENSAYOS DE PCR CUANTITATIVA
A estos pacientes se les midió la longitud relativa de los telómeros en sangre mediante ensayos de PCR cuantitativa en tiempo real, tanto al momento de la hospitalización como un año después del alta. Para esta segunda evaluación, se incluyó a más pacientes, totalizando 73. Las autoras principales de este seguimiento fueron las investigadoras Raquel Behar y Ana Virseda, quienes contaron con la colaboración de los hospitales universitarios del Tajo e Infanta Cristina, ambos en Madrid.
Desde el CNM-ISCIII han indicado que se evaluaron datos de pacientes con cuadros graves, la mayoría de los cuales necesitaron ventilación mecánica y, en muchos casos, se colocaron en decúbito prono. Así, se analizó la relación entre la longitud de los telómeros y dos tipos de secuelas respiratorias un año después del alta: la enfermedad pulmonar parenquimatosa difusa (DPLD), un hallazgo radiológico sugestivo de fibrosis pulmonar, y un conjunto de síntomas persistentes como disnea y dolor torácico.
Un año después, una parte importante de los participantes aún presentaba síntomas respiratorios, mientras que una proporción menor mostraba signos radiológicos compatibles con DPLD. Sin embargo, en mujeres, el acortamiento telomérico se asoció con la persistencia de síntomas respiratorios como disnea, dolor torácico, tos y expectoración; mientras que en hombres, se correlacionó de manera específica con el desarrollo de DPLD.
Por ello, los expertos han afirmado que el acortamiento de los telómeros puede funcionar como un biomarcador del riesgo de alteraciones respiratorias relacionadas con el envejecimiento, diferenciándose entre hombres y mujeres. Esta situación podría servir como marcador pronóstico de secuelas respiratorias a largo plazo, orientando potencialmente la estratificación del riesgo y las estrategias de seguimiento individualizado en los supervivientes de Covid-19 tras su estancia en UCI.
