Las últimas modificaciones propuestas por el Partido Popular (PP) en el Senado han generado un amplio rechazo entre organismos y grupos de la sociedad civil. Las enmiendas, según estas organizaciones, no solo representan un grave retroceso en la descarbonización del sector transporte, sino que también introducen temas ajenos al enfoque inicial de la ley, como el alargamiento de la vida útil del parque nuclear español.
Objetivos climáticos recortados y freno a la descarbonización del transporte
Las organizaciones han destacado que no existe justificación para la aprobación de enmiendas que, en algunos casos, son contradictorias. Se señala específicamente que intentan disminuir la ambición climática de la ley de Movilidad Sostenible.
Entre las enmiendas más preocupantes, se encuentra la eliminación de objetivos concretos y medibles de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector transporte para los años 2030 y 2040, comparado con los niveles de 1990, así como la oposición a que la actualización de estos objetivos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) solo se realice al alza.
Se trata, por tanto, de un intento del PP de obstruir el necesario avance hacia la total descarbonización del sector transporte para antes de 2050.
Además, se han identificado otros contenidos retardistas como el fomento de combustibles sintéticos y el uso de gas natural y biogás para la descarbonización de las flotas de autobuses urbanos.
En el caso del transporte de mercancías urbano, se han eliminado menciones que priorizan soluciones como los vehículos cero emisiones o la ciclologística en las ciudades, dejando lugar a interpretaciones ambiguas sobre lo que se considera “vehículos menos contaminantes”.
Planes de movilidad al trabajo y distintivos ambientales, rebajados
Otro aspecto relevante es la modificación en el apartado de Planes de Movilidad al Trabajo, donde ahora las empresas de más de 200 empleados no estarán obligadas a aprobarlos, estableciendo un umbral mínimo de 500 trabajadores.
Asimismo, se busca eliminar la obligación de la Dirección General de Tráfico (DGT) de ajustar el sistema de distintivos ambientales para alinearlos con las emisiones reales y proporcionar información veraz a los consumidores.
En la misma dirección va la enmienda que suprime cualquier iniciativa destinada a reducir el número de vuelos domésticos y a fomentar el uso del ferrocarril como medio de transporte.
Las organizaciones han reiterado que la mayoría de las enmiendas del PP en el Senado intenta minimizar los impactos positivos de la ley de movilidad sostenible, que podría y debería ser significativamente más ambiciosa. Estos retrocesos en la lucha contra el cambio climático no pueden ser aceptados.
Quince organizaciones denuncian las “enmiendas intrusas” del PP
Ante esta situación, quince organizaciones de la sociedad civil han instado a los grupos parlamentarios a votar en contra de estas enmiendas nocivas, que desvirtúan el propósito de la norma y obstaculizan el desarrollo óptimo de una movilidad sostenible que sea coherente con los objetivos de descarbonización en el país, en la próxima votación del pleno programada para el jueves 13 de noviembre.
Desde el PP se proponen enmiendas “intrusas” que, según estas organizaciones, no tienen relación con la descarbonización del sector transporte en España.
La sociedad civil, a través de las protestas de las organizaciones denunciantes, busca garantizar que la Ley de Movilidad Sostenible mantenga su propósito original: combatir las emisiones de gases de efecto invernadero, descarbonizar el transporte y eliminar los combustibles fósiles.
