El 2 de abril de 2023, el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, subía más de un 6,5% a las 10.00 horas, superando los 107 dólares tras la apertura de las Bolsas europeas. Este aumento se produce en un contexto marcado por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que el país está «a punto» de lograr sus metas en Irán, anunciando nuevos ataques en las próximas semanas y sugiriendo que el estrecho de Ormuz se abrirá «de forma natural» cuando «el conflicto haya terminado».
En cuanto al barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, subía un 6%, alcanzando los 106,26 dólares por barril, máximos desde julio de 2022. Además, el precio del gas en el mercado holandés TTF, de referencia en Europa, se disparaba más de un 3,5%, hasta los 49,2 euros por megavatio/hora.
Trump garantizó que Washington está «a punto» de cumplir «todos» sus objetivos militares en Irán, mientras avanzaba una nueva oleada de «fuertes» ataques durante las «próximas dos o tres semanas». En un discurso dirigido a la nación, aseguró: «Gracias a los avances que hemos logrado, puedo afirmar esta noche que vamos camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve, muy breve». Esta intervención, que duró alrededor de 19 minutos, fue la primera dirigida directamente a la ciudadanía estadounidense desde el comienzo de la ofensiva, el 28 de febrero, junto a Israel contra Irán. En esa ofensiva, han fallecido destacadas figuras como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y otros altos cargos de seguridad en el país persa.
Trump también advirtió sobre la «amenaza intolerable» que representa un «régimen que ha asesinado recientemente a 45.000 de sus propios ciudadanos que se manifestaban en Irán» y con potencial para disponer de armas nucleares. No obstante, la cifra oficial de fallecidos durante las protestas, proporcionada por Teherán, es de 3.117, mientras que Human Rights Activists News Agency (HRANA) estima que más de 7.000 personas han muerto a causa de la represión.
CONVERSACIONES QUE «SIGUEN EN CURSO»
Durante su discurso, Trump subrayó que un «cambio de régimen» en Irán no era un objetivo de Estados Unidos, y señaló que «mientras tanto» las conversaciones «siguen en curso». Sin embargo, advirtió que si no se alcanza un acuerdo «en este tiempo», atacaría «todas y cada una de sus infraestructuras eléctricas», con un posible ataque coordinado de «todas» sus «fuerzas».
El presidente también mencionó que, aunque no han atacado sus instalaciones petroleras, que eran «el objetivo más fácil», es porque eso «no les dejaría ni la mínima posibilidad de sobrevivir o de reconstruirse». Afirmó que «podría atacarlas y desaparecerían» porque, según él, «no tienen equipo antiaéreo y su radar está 100% aniquilado».
Horas antes de su discurso, Trump utilizó sus redes sociales para informar que las autoridades iraníes habían solicitado un alto el fuego, indicando que Washington «estudiará» la petición una vez que «abran el estrecho de Ormuz». Sin embargo, Teherán desmintió la información y tildó de «falsas» las declaraciones del mandatario estadounidense.
El presidente Trump también se mostró convencido de que el estrecho de Ormuz se abrirá «de forma natural» una vez terminadas las hostilidades, y destacó que Irán «va a tener que vender petróleo porque es lo único que tiene para tratar de reconstruirse». Además, instó a los países que reciben petróleo a través del estrecho a cuidar y valorar esa vía, señalando que «Nosotros los ayudaremos, pero son ellos quienes deberán tomar la iniciativa a la hora de proteger ese petróleo del que tan desesperadamente dependen».
Finalmente, Trump sugirió a esos mismos países que compren petróleo a Estados Unidos, destacando que el país tiene «de sobra» debido a que es «el primer productor de petróleo y gas del planeta». También instó a los aliados a «armarse de valor tardío» para controlar el estrecho y usarlo. Concluyó agradeciendo a sus aliados en Oriente Próximo, como Israel, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin, y reafirmó que «no permitiremos que sufran ningún daño ni que fracasen de ninguna manera».
