MADRID, 19 Abr. – El gasto mediano anual en alimentación en España fue de 6.000 euros en 2024, lo que representa una disminución del 6,3% respecto al año 2022. En contraposición, el gasto destinado a la adquisición de automóviles y otros vehículos se incrementó un 10,6%, alcanzando los 7.300 euros, según la ‘Encuesta Financiera de las Familias’ publicada por el Banco de España.
La encuesta, que se realiza cada dos años, analiza la renta, los activos, las deudas y el gasto de los hogares españoles en 2024. Los resultados evidencian una notable estabilidad en la tenencia de vehículos y cambios moderados en las pautas de gasto en bienes duraderos y no duraderos.
En comparación con 2022, el aumento del gasto en vehículos se produce junto a una reducción del valor mediano de otros bienes duraderos, así como descensos en el gasto mediano en alimentación y en otros bienes no duraderos para el total de los hogares. Sin embargo, estas variaciones ocultan una marcada heterogeneidad entre grupos, ya que dependen de factores como renta y riqueza, edad, situación laboral y composición del hogar.
En concreto, el informe revela que, entre finales de 2022 y finales de 2024, el gasto mediano en alimentación disminuyó de 6.400 euros a 6.000 euros, mientras que el gasto en otros bienes no duraderos, que incluye suministros, educación, ocio, vacaciones, ropa y gastos médicos, pasó de 7.500 euros a 7.200 euros.
En el caso de la alimentación, las caídas fueron más pronunciadas en los hogares de menor renta, aquellos con integrantes más jóvenes y en los de personas de entre 65 y 74 años, así como en asalariados y trabajadores autónomos.
A pesar de esto, se observaron aumentos en algunos tramos de renta alta, especialmente en hogares cuyo jefe de familia tenía entre 35 y 64 años, en los inactivos o parados, y en buena parte de la distribución educativa.
Respecto al gasto en otros bienes no duraderos, la caída agregada fue más moderada y coexistió con aumentos en varios grupos, principalmente en hogares de renta media y alta, en aquellos cuyos jefes de familia tenían entre 45 y 64 años, así como en jubilados y parados, y en la parte alta de la distribución de la riqueza. En contraste, se evidencian retrocesos en el nivel inferior de renta y en ciertos grupos de edad y riqueza intermedios.
Crece el porcentaje de hogares que realizaron gasto en vehículos
El estudio también indica un aumento significativo del porcentaje de hogares que hicieron gasto en vehículos, que pasó del 13,2% registrado en 2022 al 15% en 2024. Este crecimiento se presenta en casi todos los grupos, destacando en los hogares de renta media, en aquellos con integrantes menores de 55 años y en los hogares con menor nivel educativo.
El gasto mediano de quienes realizaron este tipo de compra creció de 6.600 euros a 7.300 euros, con incrementos especialmente marcados en hogares de renta media y alta, en hogares jóvenes y en los de menor tamaño. Por otro lado, en algunos hogares de edad avanzada o entre asalariados se registraron descensos.
En términos generales, la tenencia de automóviles y otros vehículos apenas varió entre finales de 2022 y finales de 2024, pasando del 78,9% al 79%. Los propietarios de vehículos también vieron un aumento en el valor mediano de estos activos, que creció de 8.000 euros a 8.300 euros, lo que equivale a un incremento del 4,3%.
Caída del gasto en bienes duraderos, como mobiliario del hogar
En cuanto a otros bienes duraderos, como el mobiliario para el hogar, el 55,4% de los hogares realizó este tipo de gasto en 2024, en comparación con el 54,5% observado en 2022. Esto indica un leve aumento en la proporción de hogares que incurrieron en este gasto, aunque se acompaña de una reducción del gasto mediano de quienes lo realizaron, disminuyendo de 1.100 euros a 1.000 euros.
El porcentaje de hogares que llevaron a cabo este tipo de gasto continúa siendo más alto en aquellos de renta alta, en hogares de mediana edad, en asalariados y en hogares con más miembros trabajando, mientras que las diferencias por riqueza son mucho menores.
