
MADRID, 8 Abr. – Un nuevo estudio de la Universidad Técnica de Erzurum, en Turquía, publicado en la revista ‘Nursing Open’, ha revelado un aumento significativo en los niveles de cortisol salival a medianoche en enfermeras que trabajan turnos dobles, en comparación con aquellas que laboran en turnos simples.
¿Por qué la medianoche lo cambia todo?
Los niveles de cortisol, comúnmente conocidos como la «hormona del estrés», tienden a alcanzar su punto máximo en las primeras horas de la mañana, preparando al cuerpo para los desafíos del día mediante el incremento del estado de alerta y la energía. Estos niveles disminuyen gradualmente a lo largo del día, llegando a su mínimo alrededor de medianoche.
En este contexto, el estudio incluyó a 52 enfermeras que trabajaban en turnos rotativos. Los niveles elevados de cortisol salival observados a medianoche entre las trabajadoras de doble turno sugieren que las jornadas laborales prolongadas se correlacionan con alteraciones en los patrones normales del cortisol.
La autora principal del estudio, Fadime Ulupinar, enfermera y maestra en ciencias de la Universidad Técnica de Erzurum, concluyó: «Nuestros hallazgos indican que los turnos de trabajo prolongados pueden estar asociados con alteraciones en el patrón circadiano del cortisol, lo que refleja un mayor estrés fisiológico en las enfermeras que trabajan largas jornadas».
