MADRID, 28 Abr. – La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha destacado que el consumo de pescado es «seguro» y recomendado para mujeres embarazadas, lactantes y niños menores de 10 años, siempre que se eviten especies con alto contenido de mercurio, como el pez espada, el atún rojo, el tiburón o el lucio.
Ángel Gutiérrez, miembro del Comité Científico de la AESAN, afirmó durante la jornada de presentación de la campaña ‘Safe2Eat’ 2026 que «el riesgo por mercurio existe desde el punto de vista toxicológico, pero no se materializa en condiciones normales de consumo. La solución no es evitar el pescado, sino consumirlo atendiendo a las recomendaciones de consumo».
El encuentro se celebró en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y se centró en el consumo de pescado con alto contenido en mercurio en poblaciones vulnerables. Gutiérrez advirtió que el mercurio «es neurotóxico» y su presencia en el pescado no implica automáticamente un riesgo, ya que este dependerá de su concentración y de la frecuencia de consumo. Además, señaló que «el mismo nivel de exposición que en un adulto no provocará ningún tipo de problema» en la población general, pero sí puede hacerlo en grupos vulnerables.
Un consumo excesivo de pescado contaminado podría causar alteraciones del neurodesarrollo en etapas prenatales, disminución de cociente intelectual e incluso déficit de memoria, atención y adquisición del lenguaje en neonatos. «El metilmercurio es capaz de traspasar la barrera placentaria», dijo Gutiérrez, enfatizando que «la exposición materna se puede equiparar a la exposición fetal».
El experto también alertó sobre el riesgo que enfrentan los niños debido a su sistema nervioso en desarrollo y su menor capacidad de detoxificación. Hizo un llamado a los padres para que sean conscientes del riesgo y tomen medidas al respecto, comentando: «Algo que yo puedo consumir sin problemas, tal vez no se lo pueda dar a mi hijo, y eso no lo estamos entendiendo».
Consumo y percepción del riesgo en Europa
Durante el evento, se presentaron los principales resultados de un estudio de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que reveló que el 34 % de adolescentes y adultos y el 33 % de mujeres embarazadas en Europa afirman consumir más de tres veces a la semana pescado con alto contenido de mercurio.
Los datos provienen de dos encuestas: una realizada en 2023 con 15.000 participantes de todos los Estados miembros de la Unión Europea (UE), Islandia y Noruega, y otra en 2024 con 7.700 participantes de 13 Estados miembros. En cada país se intentó reunir a 240 adultos, 130 adolescentes y 130 mujeres embarazadas.
En relación al conocimiento de los contaminantes presentes en pescado, crustáceos y moluscos, el informe indica que «en general» es «poco», aunque el mercurio y el metilmercurio son los más conocidos, especialmente entre mujeres embarazadas. Victorio Teruel, subdirector general de Seguridad Alimentaria, apuntó que, a pesar de la conciencia sobre el riesgo del mercurio, la mayoría de los encuestados no modificaba sus hábitos alimentarios para reducir su ingesta.
A lo largo de la jornada, se recomendó evitar el pescado con alto contenido de mercurio en los grupos vulnerables, continuando con un consumo de entre tres y cuatro raciones de otras especies, priorizando el pescado blanco y azul con bajo contenido de mercurio.
Mª Carmen García, miembro de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (ADENYD), enfatizó que es «fundamental» asegurar la ingesta de pescado durante el embarazo debido a su aporte de omega-3, que protege a la mujer de hipertensión y otras patologías cardiovasculares, además de ofrecer protección al feto. Ejemplos de pescados seguros por su bajo contenido de mercurio incluyen anchoas, boquerones, jureles, sardinas y salmón, así como mariscos como mejillones y almejas.
A pesar de los beneficios del pescado, María Martínez-Herrera, directora de Alimentación y Consumo de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), ha alertado que, en España, el consumo de pescado ha disminuido en los últimos años. En 2011, el consumo era del 26,7 %, mientras que en 2024 se redujo al 17,99 %. Las causas son diversas: cambios en los hábitos dietéticos y percepciones sobre el precio elevado del producto.
Martínez-Herrera destacó que el problema es «gravísimo» entre la población joven y en hogares con niños, donde solo se consumen 7,6 kilos por año por persona. Hizo un llamado a la población para que todos colaboren en cambiar esta tendencia y promuevan el consumo de pescado.
Campaña ‘Safe2Eat’ 2026
Esta jornada marcó el inicio de la campaña ‘Safe2Eat’ 2026, una iniciativa de la EFSA y sus socios en toda Europa, incluida la AESAN. Su objetivo es proporcionar a la población información sobre seguridad alimentaria basada en evidencia científica, que ayude a los ciudadanos a tomar decisiones sobre alimentación de forma «consciente» e «informada».
La directora ejecutiva de la AESAN, Ana López-Santacruz, enfatizó la importancia de que la ciudadanía valore la seguridad alimentaria como algo accesible y no como algo ajeno a su responsabilidad. Resaltó que la información disponible es crucial para que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas y protegerse de riesgos alimentarios.
