El candidato a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha presentado recientemente su programa político en un esfuerzo por definir el rumbo del ejecutivo que aspira a conformar, basado en el acuerdo alcanzado entre el Partido Popular (PP) y Vox. Esta exposición tuvo lugar durante el Pleno de las Cortes de Aragón, el 28 de abril de 2026, en Zaragoza.

Azcón ha afirmado que el «principio de prioridad nacional», una de las exigencias de Vox para alcanzar un acuerdo de gobierno con el PP, es «fácil de entender». Según sus palabras, este principio busca establecer «una asignación justa de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio».
Durante su discurso inaugural en la primera jornada del pleno de investidura, el presidente en funciones y candidato del PP a la reelección ha subrayado que las medidas acordadas por ambas formaciones pretenden asegurar que «los aragoneses no se vean postergados en el acceso a las ayudas públicas que se financian con sus impuestos».
Azcón ha enfatizado que «quienes reciban ayudas, sea cual sea su procedencia, deben acreditar, de acuerdo a distintas baremaciones, una vinculación legal, efectiva y beneficiosa con el territorio donde viven».
Asimismo, ha reconocido que «Aragón necesita seguir recibiendo de forma legal y ordenada a personas de otros países que quieran venir a contribuir con su trabajo a la creación de riqueza», subrayando que estas personas «merecen y deben recibir el apoyo de nuestro sistema». Sin embargo, ha manifestado su compromiso de «luchar con todos nuestros medios» contra la inmigración «ilegal» y contra «quienes buscan aprovecharse de ella».
En ese sentido, ha instado a no confundir el enfoque de la «prioridad nacional», afirmando que se aplicará «cumpliendo estrictamente la legalidad» y que «no privará a ninguna persona de una atención sanitaria y social básica».
Azcón argumentó que el objetivo de este enfoque es «establecer baremos de acceso a las ayudas sociales que, respetando la ley, demuestren el arraigo territorial y la aportación al sistema de quienes la reciben, sea cual sea su nacionalidad».
Por último, ha instado al PSOE y a la izquierda a «dejar de rasgarse las vestiduras», recordando que estos criterios «llevan operativos en España desde tiempos de Felipe González». Hizo hincapié en que, a pesar de la «crítica demagógica», también son aplicados por comunidades gobernadas por socialistas, argumentando que es «lógico y justo» que los gobiernos ayuden «a quienes tienen arraigo y contribuyen con sus impuestos».
