
Proyecto ‘Visión’ de Johnson & Johnson. – SOFIA ROYO
MADRID, 26 de mayo – La innovación biomédica en los medicamentos genera ingresos económicos, contribuye al bienestar social y mejora la sostenibilidad del sistema sanitario, así lo ha manifestado Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), durante la presentación del proyecto ‘Visión’. Esta iniciativa de Johnson & Johnson, en colaboración con Healthy Numbers, tiene como objetivo ofrecer diversas perspectivas sobre el valor social del medicamento.
‘Visión’ es una colección compuesta por nueve ‘Cuadernos sobre Valor Social del Medicamento’, cada uno de ellos redactado por un autor destacado en la materia. En estos cuadernos se abordan las contribuciones de los medicamentos desde diversas perspectivas, incluyendo la salud, la sanidad, la sostenibilidad, la innovación, la ética, la equidad, el bienestar y el país.
La investigación farmacológica es, en este sentido, una «parte esencial» de la innovación y del desarrollo científico actuales, y constituye una «parte importante del progreso colectivo». David Beas, director de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, ha señalado que este proyecto busca resaltar y potenciar el valor social del medicamento. Además, ha recalcado que el incremento de la esperanza de vida, que ha aumentado aproximadamente diez años en los últimos cincuenta, se debe «precisamente a la incorporación de la innovación biomédica», con un peso aproximado del 73% según diferentes estudios.
Por cada euro invertido en innovación biomédica se pueden generar ahorros de entre 2 y 7, dependiendo del grado de innovación, así como un impacto positivo en la reducción de las bajas médicas.
Santiago Cervera, socio director de Healthy Numbers, ha explicado que la iniciativa ‘Visión’ busca ir más allá de la capacidad de los medicamentos para incidir en la enfermedad, la epidemiología o la economía, enfocándose en «cómo los medicamentos se insertan, participan o contribuyen al sistema sanitario».
La colección recibe su nombre porque representa la ambición de ofrecer una visión integral de las contribuciones de los medicamentos a la vida en común. Se han reunido a ocho autores expertos, uno por cada dimensión, y los cuadernos han sido formulados para diversas audiencias. «El propósito es ofrecer elementos para una reflexión informada sobre lo que el medicamento aporta a la sociedad», ha subrayado Cervera.
Cada cuaderno tiene su propia entidad, pero la colección en su conjunto permite ampliar las líneas de reflexión. Los autores seleccionados para la creación de estos cuadernos fueron elegidos por su prestigio, ámbito de referencia y libertad creativa, asegurando que no existiera conflicto de interés, lo que les permite presentar sus visiones de manera «directa y transparente».
«¿CUÁNTO NOS COSTARÍA NO TENER ESE MEDICAMENTO?»
Al reflexionar sobre el costo de un medicamento, es crucial preguntarse «¿cuánto nos costaría no tener ese medicamento?», lo cual incluye también la capacidad de respuesta ante una enfermedad, ha apuntado Barragán.
La autora de uno de los cuadernos ha expuesto que esta iniciativa abre un espacio para el diálogo, con el objetivo de señalar lo que es realmente importante para llegar a todos los pacientes y, por ende, a toda la sociedad. «Las personas desean ser curadas o, al menos, recibir una calidad de vida que les permita seguir viviendo», ha añadido.
Desde una perspectiva social, la innovación biomédica impacta profundamente en la sociedad, ya que su valor permite que, más allá de mejorar la salud, las personas puedan reintegrarse en la vida productiva, generando riqueza y pagando impuestos.
Los avances farmacológicos no operan en el vacío; su efectividad depende de sistemas sanitarios bien estructurados, profesionales comprometidos, redes de apoyo familiares y comunitarias, y políticas públicas que garanticen un acceso equitativo a los tratamientos.
Por último, el biotecnólogo y divulgador científico, Luis Quevedo, ha resaltado que la innovación biomédica tiene una dimensión económica y otra social. La primera se refiere al retorno económico, mientras que la segunda se enfoca en la productividad personal y el retorno económico que pueden tener para el individuo, la familia y el país.
ESPERANZA DE SALUD Y DE ALEGRÍA
Quevedo ha mencionado también que en años recientes se ha empezado a hablar de esperanza de salud, en lugar de simplemente de esperanza de vida. «Vivir más años está bien, pero deseamos vivir esos años con calidad, ya que los problemas de salud conllevan un alto costo económico para un sistema socializado como el nuestro», ha comentado.
Hoy en día se está integrando una tercera dimensión: la esperanza de alegría o disfrute. Las personas anhelan vivir con salud, pero también disfrutar de la vida. La innovación en medicamentos tiene un impacto notorio en la economía al generar empleo, riqueza y nuevas oportunidades para el desarrollo empresarial.
Finalmente, los nuevos fármacos contribuyen a disminuir el gasto sanitario al sustituir o reducir la necesidad de servicios médicos como visitas u hospitalizaciones.
