Los coches eléctricos se ven como los grandes salvadores del sector de la movilidad. Según los objetivos de la Unión Europea, en menos de una década despediremos a los coches movidos por gasolina y diésel, una meta que persiguen otros puntos del mundo. Sin embargo, para alcanzar el objetivo de cero emisiones, la humanidad necesita empezar a dejar de lado los combustibles fósiles por otras alternativas. Hace tiempo que se habla de la electricidad, pero ¿y si hubiera algo aún mejor?
Los coches del futuro podrían usar algo más que electricidad
Tras comunicarse el aumento de popularidad que está experimentando el coche eléctrico, ha salido a la luz un novedoso motor de hidrógeno. Lleva el sello de Cummins, un reconocido fabricante de motores, en el que confían un gran número de fabricantes para la ejecución de sus propulsores.
Generalmente, estos fabricantes solicitan motores diésel, aunque también se han registrado piezas a gas natural e hidrógeno. Siguiendo esta línea, hace poco se presentó un nuevo turbocompresor creado en exclusiva para motores de combustión interna de hidrógeno.
