MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) – Una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que el consumo de complementos alimenticios —a base de vitaminas, ácidos grasos esenciales, plantas y otros ingredientes— ha crecido 16 puntos en cuatro años, lo que significa que el 58% de los consumidores ha tomado alguno en los últimos 12 meses, frente al 42% registrado en 2021.
Complementos alimenticios más populares
Entre los complementos alimenticios más utilizados se encuentran aquellos elaborados con vitaminas (85% de quienes consumen complementos), proteínas (53%) y probióticos (45%). Además, muchos de estos productos incluyen ácidos grasos esenciales, aminoácidos, algas o plantas. Según la encuesta, uno de cada dos complementos está mezclado con extractos de hierbas como el ginseng, el aloe vera o la soja.
Gastos asociados y recomendaciones de OCU
El gasto medio anual en complementos alimenticios asciende a 139 euros. La OCU advierte que este puede ser un “coste innecesario en la gran mayoría de los casos”, ya que una dieta variada y rica en productos frescos, principalmente de origen vegetal, ya incluye todos los nutrientes básicos necesarios.
Motivos para el consumo de complementos
Los principales motivos por los que los consumidores optan por estos suplementos son:
- Aumentar la energía y vitalidad (64% de los encuestados).
- Reforzar la ingesta de vitaminas (49%).
- Fortalecer el sistema inmunológico (47%).
Sin embargo, un 31% de los consumidores utiliza estos productos sin haber consultado a un profesional sanitario, lo que plantea un riesgo para la salud, especialmente en el caso de mujeres embarazadas, personas con dolencias hepáticas o renales, y quienes están bajo algún tipo de medicación, debido a posibles interacciones y efectos no deseados.
Falsas alegaciones y campañas de concienciación
Otro problema destacado por la OCU son las falsas alegaciones asociadas a estos complementos. En lo que va de año, la organización ha denunciado 15 productos por hacer alegaciones incompletas, inventadas o no autorizadas a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). De estos, cuatro están relacionados con el tratamiento de problemas articulares y once alegan efectos adelgazantes. Esta situación ha llevado a la OCU a lanzar una campaña que busca detectar, con la ayuda de los consumidores, más alegaciones ilegales en el ámbito de los complementos alimenticios.
