MADRID, 12 Oct. (EUROPA PRESS) – La diputada de Compromís integrada en el Grupo Mixto del Congreso, Àgueda Micó, ha registrado una iniciativa parlamentaria en la que reclama medidas para acabar con las restricciones para el transporte en trenes de alta velocidad de instrumentos musicales de grandes dimensiones, como contrabajos o violonchelos. Además, plantea que se les dé el mismo tratamiento que a las bicicletas o los esquís.
Se trata de una proposición no de ley que se debatirá en la Comisión de Transportes de la Cámara, donde se reseñan las consecuencias que tienen estas trabas, en especial para los menores que realizan actividades musicales y que dependen de su familia para transportar ciertos instrumentos, ya que no pueden hacerlo ellos solos en tren.
En el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, Micó resalta la importancia que las bandas y sociedades musicales tienen en la Comunidad Valenciana y recuerda que la formación musical a menudo requiere desplazamientos frecuentes para ensayos, conciertos y estancias formativas, a veces portando instrumentos grandes.
NI PAGANDO DE MÁS
Micó denuncia que varias operadoras ferroviarias imponen restricciones o prohibiciones que impiden el acceso de estos instrumentos, alegando motivos de tamaño, incluso cuando los pasajeros están dispuestos a adquirir un billete adicional para garantizar la seguridad y comodidad del resto de viajeros.
Esta situación genera graves consecuencias: familias y músicos se ven obligados a recurrir al vehículo privado, lo que tiene un impacto económico y ambiental considerable. Esta problemática se agrava cuando se trata de menores de edad o jóvenes sin carné de conducir, quienes necesitan el acompañamiento familiar para poder asistir a ensayos, conciertos y formaciones.
A su juicio, resulta «especialmente paradójico» que se establezcan barreras al transporte de instrumentos musicales mientras se permite el traslado de otros objetos de dimensiones similares, como bicicletas o esquís, generalmente con condiciones más favorables.
Por ello, plantea que el Congreso inste al Gobierno a reconocer la singularidad de los instrumentos musicales de grandes dimensiones y a equipararlos a otros objetos voluminosos en lo que respecta a las condiciones de transporte en servicios ferroviarios de alta velocidad.
También aboga por abrir un proceso de diálogo con las operadoras ferroviarias para revisar las normas y facilitar el transporte de estos instrumentos, especialmente en el caso de menores de edad o jóvenes intérpretes. Así mismo, propone impulsar una política específica de apoyo al desplazamiento de estudiantes de música, jóvenes intérpretes y profesionales que deben viajar con instrumentos musicales por motivos formativos, artísticos o profesionales.
