La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés), una controvertida organización de ayuda respaldada por Israel y Estados Unidos, ha anunciado que ha puesto fin a sus operaciones en la Franja de Gaza, en el contexto del alto el fuego en el enclave palestino. Esta decisión ocurre tras un despliegue marcado por la muerte de centenares de personas a manos de las fuerzas israelíes cuando intentaban obtener alimentos.
Madird, 24 (EUROPA PRESS)
GHF informó de la «conclusión exitosa de su misión de emergencia en Gaza» después de haber entregado más de 187 millones de comidas gratuitas a los civiles que residen en el área. Según un comunicado, la operación humanitaria logró garantizar que la ayuda alimentaria llegara a las familias palestinas de forma segura, sin desviaciones hacia Hamás ni otras organizaciones.
El director ejecutivo de GHF, John Acree, enfatizó que su objetivo «desde el principio» era abordar una necesidad urgente, probar un nuevo enfoque en la ayuda y, en última instancia, transferir el éxito a la comunidad internacional. «Construimos un nuevo modelo desde cero» tras el pedido del entonces presidente estadounidense, Donald Trump, de que la ayuda llegara directamente a la población civil.
Acree afirmó: «Nos enorgullece haber sido la única operación de ayuda que proporcionó comidas gratuitas de forma fiable y segura directamente a la población palestina de Gaza, a gran escala y sin desviaciones. Desde el primer día, nuestra misión fue única: alimentar a la población civil con necesidades urgentes. Este modelo salvó vidas y devolvió la dignidad a los civiles de Gaza».
Durante su labor, GHF no solo entregó 187 millones de comidas, sino que también distribuyó 1,1 millones de paquetes de alimentos complementarios listos para consumir, dirigidos a niños desnutridos. Estableció vías de distribución que priorizaban a las poblaciones más vulnerables: mujeres, niños y ancianos, bajo la dirección de un equipo de profesionales humanitarios y exmilitares estadounidenses, así como trabajadores locales.
Acree añadió que GHF tenía la intención de abrir más puntos de distribución de ayuda, lamentando que otras organizaciones «tradicionales» se negaran a colaborar. A pesar de finalizar operaciones en Gaza, afirmó que GHF se mantendrá como una ONG registrada, lista para reorganizarse si surgen nuevas necesidades humanitarias.
EE.UU. Aplaude la Labor de GHF
Desde Washington, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Thomas Pigott, destacó en un mensaje en la red social X que el modelo de GHF durante sus cuatro meses y medio de operación fue «fundamental» para que Hamás lograra alcanzar un alto el fuego en la región. Pigott declaró que «GHF ha compartido valiosas lecciones aprendidas con nosotros y nuestros socios. El modelo de GHF representó que Hamás ya no podía saquear la ayuda y fue clave para que se sentaran a la mesa de negociaciones».
Hamás Solicita Procesar a GHF
Por otro lado, Hamás ha instado a los tribunales internacionales a «procesar a esta organización y a sus responsables por sus crímenes contra nuestro pueblo» con el objetivo de prevenir futuras tragedias. El grupo palestino considera que la culminación de GHF en Gaza es «bien merecida» y la relaciona con «el hundimiento del proyecto de exterminio y de ingeniería del hambre en coordinación con la ocupación sionista».
Hamás denunció que GHF «formó parte del sistema de seguridad de la ocupación» y utilizó mecanismos inhumanos para la distribución de ayuda, creando condiciones peligrosas y degradantes para quienes necesitan alimentos. El grupo también argumentó que muchos han muerto y miles han resultando heridos intentando conseguir comida, expuestos a los disparos de francotiradores, lo que revela complicidad de GHF en lo que consideran un crimen de genocidio.
Además, Hazem Qasem, portavoz de Hamás, lanzó un llamado a organizaciones internacionales de derechos humanos para que aseguren que GHF rinda cuentas por sus acciones, denunciando que la organización «encubrió la política de hambre implementada por el Gobierno de ocupación».
