
MADRID, 17 Dic. (EDIZIONES) – Sentirse agotado, incluso después de dormir bien, puede ser más que una cuestión de ritmo de vida. El hipotiroidismo, una alteración de la glándula tiroides que ralentiza el metabolismo, puede causar fatiga, somnolencia y dificultad para concentrarse. El endocrinólogo Esteban Jódar, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, explica cómo reconocer sus síntomas y qué pruebas solicitar, a la vez que desmonta los mitos más frecuentes en torno a este tema.
Durante una entrevista con Salud Infosalus, Jódar indica que el tiroides es esencial para la regulación del metabolismo y afecta directamente a la producción de calor (termogénesis) y al consumo de oxígeno de las células. «De alguna manera, también influye en el gasto metabólico basal y en la quema de calorías», subraya.
En cuanto a los niveles de energía, afirma que si el tiroides funciona correctamente, se mantienen estables. «La presencia de hipotiroidismo genera fatiga, somnolencia, lentitud mental o física. El hipertiroidismo, en cambio, se asocia a nerviosismo, insomnio, palpitaciones o hiperactividad. Las alteraciones de las hormonas tiroideas pueden llevar a dificultades como depresión, problemas de concentración e irritabilidad en caso de exceso», aclara Jódar.
Una alteración como el hipotiroidismo reduce la acción de las hormonas tiroideas, que son un factor de transcripción que regula múltiples funciones: «Puede causar esta sensación de fatiga por un enlentecimiento general del metabolismo en todos los niveles; desde la velocidad de activación neuronal hasta la función cardiaca o de otros órganos», añade.
Recomendaciones para sentirse menos cansado
Este experto de Quirónsalud Madrid enfatiza que los hábitos que pueden ayudar a mejorar la energía y bienestar de una persona con hipotiroidismo son los mismos que se ofrecen a la población general:
- Un adecuado ritmo de sueño y vigilia.
- Descansar las horas necesarias.
- Hacer ejercicio aeróbico, preferentemente 30 minutos al día, repartidos a lo largo del mismo.
- Realizar ejercicios de fuerza al menos tres días a la semana, no consecutivos, alrededor de 30 minutos.
- Seguir una dieta mediterránea.
De hecho, destaca que el ejercicio ha demostrado tener un impacto muy positivo tanto en la calidad del sueño como en el estado de energía y bienestar.
Cómo detectar problemas tiroideos
En este contexto, se le solicitó a Jódar que especificara qué pruebas o análisis se deben realizar si se sospecha de una fatiga inusual que podría estar relacionada con una disfunción tiroidea.
El especialista menciona el análisis de sangre y los parámetros de la TSH (hormona estimulante de la tiroides) y de la T4 libre (tiroxina libre). «El hipotiroidismo es uno de los trastornos endocrinológicos más frecuentes, sobre todo si consideramos el hipotiroidismo subclínico, donde no deberían mostrarse síntomas clínicos, aunque sí se detecta una deficiencia sutil en la producción de hormonas tiroideas. Este tipo de casos los endocrinólogos solo tratamos en determinadas circunstancias», aclara.
Jódar también señala que los trastornos de tiroides están «hoy adecuadamente diagnosticados», a pesar de que en el pasado estuvieron sobrediagnosticados, ya que la valoración de la función tiroidea a través del análisis de la TSH y la T4 libre es una determinación analítica habitual que cualquier médico puede solicitar en cualquier contexto asistencial.
Además, destaca que estos análisis suelen ser parte de la analítica básica que se realiza a personas con síntomas de cansancio crónico, debilidad, hipercolesterolemia, osteoporosis, diabetes u obesidad.
