BRUSELAS, 21 de mayo – La Comisión Europea ha subrayado este jueves el riesgo «muy bajo» que supone el hantavirus para la población europea tras la crisis sanitaria surgida por el brote detectado en un crucero que obligó a su evacuación desde Canarias. Sin embargo, han advertido que este caso, junto a otros como el brote de ébola en República Democrática del Congo y Uganda, evidencian la necesidad de que la Unión mejore su preparación y permanezca «vigilante» para reaccionar ante eventuales nuevas alertas sanitarias.
Recordatorio de los riesgos contagiosos
El brote de hantavirus en el crucero de pasajeros ‘MV Hondius’ es un claro recordatorio de los riesgos que todavía representan las enfermedades contagiosas, ha declarado el comisario de Transporte y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, en un debate sobre la reciente crisis sanitaria celebrado en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).
A ojos del comisario, la gestión de la crisis por hantavirus en el crucero ha sido una «historia de éxito» para la coordinación europea. Se ha puesto en valor la participación de España y Países Bajos, entre otros países, en el desembarco, reubicación y seguimiento de los pacientes.
Preparación y vigilancia continuas
No obstante, Tzitzikostas ha querido dejar claro que este virus es «sólo una de las muchas amenazas para la salud» ante las que la Unión Europea debe reforzar su preparación. Ha llamado a impulsar la robustez y solidez de los sistemas sanitarios nacionales, así como la coordinación entre países de la UE.
«La vigilancia sigue siendo una prioridad», ha manifestado el comisario, recordando que aunque se han confirmado once casos de hantavirus por el brote del crucero, no se debe descartar que pueda detectarse algún contagio más dado el largo periodo de incubación que tiene este virus.
Coordinación ante emergencias sanitarias
El comisario ha valorado también la coordinación entre gobiernos europeos desde que España solicitó activar el Mecanismo de Protección Civil europeo, destacando que todos los casos confirmados y sospechosos fueron «aislados y tratados bajo una muy estricta supervisión médica, que permitió minimizar todo riesgo de más contagios».
En conclusión, no hay señales de que pueda iniciarse un brote mayor, y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) ha estimado el riesgo para la población general europea de «muy bajo».
El Ejecutivo comunitario, según ha añadido el comisario, también vigila con mucha atención la situación en la República Democrática del Congo, en estrecho contacto con actores relevantes como la Organización Mundial de la Salud (OMS), para «trabajar y buscar» todas las contramedidas disponibles para dar apoyo a la región ante el brote de ébola.
«Nos lo tomamos muy en serio», ha indicado Tzitzikostas, quien ha insistido en que es «esencial» que la Unión «permanezca vigilante y haga pleno uso del marco de seguridad sanitaria y de todos los medios de respuesta a emergencias sanitarias disponibles».
