
BRUSELAS, 16 Dic. (EUROPA PRESS) – El comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha celebrado el «nunca más» que supone el acuerdo «histórico» para romper con todas las importaciones de gas ruso en 2027, asegurando que esto representa un paso clave para que la energía deje de utilizarse como mecanismo de presión contra la Unión Europea.
En un debate sobre la eliminación de las importaciones de gas natural ruso, el comisario danés ha resaltado que la decisión de cortar con el gas ruso no es una medida temporal, sino una postura estratégica de Europa para evitar dependencias y «no repetir los errores del pasado».
Jorgensen ha subrayado que «no es algo que vayamos a revisar dentro de seis meses, y que, si resulta conveniente por razones económicas internas, volvamos a importar gas. Esto es un no y un nunca más».
Esta decisión, según el comisario, «se notará en Moscú, se notará en Washington, se notará en todo el mundo», enfatizando que «definitivamente» no habrá «sonrisas» en Moscú ante este cambio.»
Además, ha subrayado que la medida es crucial para desviar fondos de la maquinaria bélica del presidente ruso, Vladimir Putin, en su conflicto contra Ucrania, y a su vez, demuestra la unidad europea frente a las «divisiones y chantajes» del Kremlin.
El comisario también ha afirmado: «No se puede utilizar la energía como arma contra nosotros; o mejor dicho, se puede intentar, pero tendremos una respuesta. La decisión que hemos tomado ahora de prohibir la importación de gas ruso es histórica».
La desconexión del gas natural licuado se hará de forma gradual y culminará a más tardar el 31 de diciembre de 2026, dejando para otoño de 2027 la eliminación definitiva del resto de importaciones de gas por gaseoducto.
