MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) – El Gobierno de Brasil ha solicitado este lunes a las autoridades de Estados Unidos que reconsideren la apertura de una investigación sobre las prácticas comerciales del país iberoamericano. Esta decisión fue anunciada por Washington a mediados de julio, tras imponer aranceles del 50 % a Brasilia, una acción que las autoridades brasileñas consideran «improcedente».
Solicitud de Diálogo
El Ministerio de Exteriores brasileño ha presentado esta solicitud en un informe enviado al Departamento del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). En dicho informe, se afirma que las políticas brasileñas bajo investigación son «transparentes, no discriminatorias y cumplen plenamente con las mejores prácticas internacionales y las obligaciones de Brasil ante la Organización Mundial del Comercio (OMC)».
Además, la cartera diplomática brasileña ha instado a las autoridades estadounidenses a optar por el diálogo. «Brasil sigue abierto a las consultas y reafirma su compromiso de resolver las preocupaciones comerciales a través de medios cooperativos y legales», señalaron desde el ministerio.
La Postura del Gobierno Brasileño
El Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva ha reiterado que no reconoce «la validez o jurisdicción» de una acción emprendida por la Administración de Donald Trump al margen de la OMC. Esta postura refuerza el compromiso del gobierno brasileño en buscar soluciones a través de los canales pertinentes establecidos por la comunidad internacional.
Ámbitos de Investigación
Estados Unidos anunció la apertura de una investigación sobre las prácticas comerciales de Brasil para determinar si éstas restringen injustamente las exportaciones estadounidenses en seis ámbitos: comercio digital, aranceles preferenciales injustos, aplicación de leyes anticorrupción, protección de la propiedad intelectual, compraventa de etanol y deforestación ilegal.
La USTR argumenta, entre otras cosas, que «Brasil puede socavar la competitividad de las empresas estadounidenses que operan en estos sectores, por ejemplo, tomando represalias contra ellas por no censurar el discurso político». Esta afirmación se relaciona con una resolución del Tribunal Supremo de Brasil que responsabiliza a las plataformas de redes sociales por las publicaciones ilegales realizadas por sus usuarios.
Reacciones en EE.UU.
Por su parte, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado ha señalado al magistrado Alexandre de Moraes, del máximo órgano judicial brasileño. Este juez ha impuesto limitaciones a la actividad de plataformas sociales estadounidenses y es el relator del caso contra el exmandatario Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado. Sus decisiones han sido calificadas como «tóxicas para todas las empresas y personas legítimas que buscan acceder a Estados Unidos y sus mercados».
En un comunicado que fue difundido en su cuenta de X, el organismo estadounidense sostuvo que «ningún tribunal extranjero puede invalidar las sanciones estadounidenses ni eximir a nadie de las graves consecuencias de violarlas». Además, advirtió que «los no estadounidenses deben actuar con cuidado: quienes brindan apoyo material a violadores de los Derechos Humanos enfrentan riesgos de sanciones».
