MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) – El número de víctimas por la ola de bombardeos ejecutada este domingo por el Ejército israelí contra Yemen ha aumentado a seis muertos y 86 heridos. Las fuerzas israelíes atacaron dos centrales eléctricas y al menos un depósito de combustible, según ha indicado el Ministerio de Sanidad del Gobierno hutí.
El portavoz de este ministerio, Anees Alasbahi, anunció en su cuenta de la red social X que se trata de un balance definitivo, donde los damnificados incluyen siete menores y tres mujeres. De los heridos, 21 se encuentran en estado crítico.
Alasbahi denunció que «este crimen se suma a la serie de violaciones sistemáticas cometidas por las fuerzas de ocupación israelíes contra civiles y bienes de carácter civil» y lo calificó como un «crimen de guerra». Por ello, pidió a la comunidad internacional que adopte «medidas urgentes» para detener estos ataques.
El Gobierno hutí subrayó que los bombardeos han alcanzado la «vital central eléctrica de Haziz», que «proporciona luz a hogares de personas inocentes y abastece a hospitales para niños y enfermos». La destrucción de esta central ha provocado «un apagón», y se comprometieron a que «estos brutales ataques no disuadirán al gran pueblo yemení de su firme y legítima postura en apoyo total y absoluto a nuestro pueblo en Gaza, que sufre un genocidio absoluto».
Previo a los ataques, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que la aviación había destruido el palacio presidencial hutí en Yemen. En declaraciones desde el centro de mando de las Fuerzas Aéreas en Tel Aviv, acompañado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Katz enfatizó que «atacaremos a quien nos ataque».
Netanyahu advirtió: «Quien planee atacarnos, le atacaremos». Según el diario ‘The Times of Israel’, el primer ministro añadió que «el régimen terrorista hutí está aprendiendo por las malas que está pagando un precio muy alto por su agresión contra Israel».
El Ejército israelí confirmó el ataque contra el complejo militar que alberga el Palacio Presidencial, así como las centrales eléctricas de Haziz y Assar, y un almacén de combustible utilizado «para las actividades militares del régimen terrorista hutí». Declararon que «los ataques se llevaron a cabo en respuesta a repetidos ataques del régimen terrorista hutí contra el Estado de Israel y sus ciudadanos, incluido el lanzamiento de misiles tierra-tierra y vehículos aéreos no tripulados hacia el territorio del país».
