Pedro Almodóvar ha asegurado que los artistas tienen el «deber moral» de pronunciarse sobre las situaciones que atraviesan a la sociedad y ha advertido en Cannes que «Europa nunca debe someterse a Trump«. Durante la rueda de prensa de presentación de su próxima película, ‘Amarga Navidad’, en el Festival de Cannes, Almodóvar enfatizó que «los creadores deben pronunciarse, lo peor que podría pasar es permanecer en silencio o ser censurados». Además, destacó la responsabilidad de los europeos en este contexto, afirmando que deben convertirse en «una especie de escudo frente a estos monstruos, como Trump, Netanyahu o el ruso».
El cineasta manchego exigió a los líderes mundiales el respeto por las leyes internacionales y, en específico, dirigió sus comentarios al presidente de los Estados Unidos, señalando que «debe saber que hay un límite para todo su delirio y locuras». Reiteró su postura sobre que «Europa nunca va a hacer un vasallaje con respecto a las políticas de Trump».
Con una chapa de ‘Palestina libre’ en su prenda, Almodóvar observó que el silencio y el miedo son «síntomas de que las cosas van mal», afirmando que «es una señal grave de que la democracia se está desmoronando«. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de una crisis en Hollywood y menciones de censura, el director indicó que esto afecta «mucho» a los artistas, en alusión a las insinuaciones del director de Canal Plus sobre la creación de una lista negra para aquellos que firmen una carta abierta en contra del principal accionista de la compañía.
Almodóvar confesó que tiene listo el guion de su próxima película y expresó su nostalgia por el Festival de Cannes, donde ha tenido varias apariciones. «Tengo una gran nostalgia, pero de momento creo que voy a hacer una película más», apuntó tras ser cuestionado sobre una potencial despedida del cine. Aclaró que en su próximo proyecto «habrá humor», aunque «será negro», y expresó su deseo de reencontrarse con el estilo de ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’: «Echo de menos hacer una película como esa». Además, elogió al Festival de Cannes, señalando que «no hay ningún sentimiento de frustración por no haber obtenido el premio con algunas de mis películas anteriores. Simplemente me encanta venir a esta competición porque es increíblemente divertida y emocionante«.
El cineasta admite que está «harto» de sí mismo
Almodóvar explicó que ‘Amarga Navidad’ y ‘Dolor y gloria’ pueden formar un díptico, ya que en ambas narra una «aventura creativa» personal. En sus palabras, «en ambas he hablado de los dolores, del dolor físico crónico, y del dolor de atravesar una crisis creativa«. Señaló que todos los personajes de la película atraviesan un duelo y que sigue realizando «el cine que le pide el corazón». Reconoció también una evolución en su filmografía: «he ganado en profundidad y he perdido el humor«, y admitió que anhela volver a rodar una comedia.
Asimismo, Almodóvar reveló un cierto cansancio de sí mismo como materia creativa y manifestó su intención de explorar nuevos caminos: «no quiero recurrir a mí mismo para seguir escribiendo«. Expresó su deseo de un cambio de rumbo y compartió su interés en dirigir «muchas películas sobre España», aunque no reveló los temas específicos que le interesan.
