MADRID, 3 de junio – Alberto San Juan protagoniza ‘La Luz’, una película en la que interpreta a un cura que, en sus inicios, abusó sexualmente de tres menores. Este filme se estrena el próximo viernes 5 de junio, justo antes de la llegada del Papa León XIV a España.
El actor ha comentado sobre la posibilidad de que el Pontífice se reúna con víctimas españolas de abusos en la Iglesia, algo que el Vaticano aún no ha confirmado ni descartado. «Si el Papa no se reúne en España con las víctimas, en un encuentro público y transparente o en uno privado del que luego se informe, me parecería otra vez pasar por encima de las víctimas, y contribuir al silencio y a la ignorancia de un dolor provocado dentro de la Iglesia,» afirmó en una reciente entrevista.
San Juan considera que la Iglesia «no está haciendo todo lo que puede hacer» para enfrentar el tema de los abusos sexuales. «Estoy muy sorprendido, como ciudadano, de que no tome la iniciativa la Iglesia y de que tengan que ser los medios de comunicación, el Defensor del Pueblo o el Gobierno quienes presionen para que reaccionen,» lamentó.
Asimismo, enfatizó que la Iglesia es «tan reticente» a abordar este problema, que, según él, pone en cuestión su existencia. «Si la Iglesia ampara abusos sexuales contra niños, es el Anti Evangelio,» sostuvo.
La película aborda cómo la Iglesia gestiona los casos de abusos sexuales cometidos por sus miembros. La trama sigue a Manuel, un sacerdote (interpretado por San Juan) que, décadas después de haber cometido abusos, debe enfrentarse a las consecuencias de sus actos cuando estos salen a la luz.
San Juan ha admitido que dar vida a Manuel ha sido uno de los retos más complejos de su carrera reciente. «Para mí, siempre es difícil hacer un personaje y este, mucho más, porque es especialmente complejo,» explicó.
El actor comentó que el sacerdote retratado ha destruido vidas, pero tampoco ha quedado indemne de los hechos cometidos. «Ha querido olvidarlo, pero treinta años después le estalla en la cara y no le queda otro remedio que enfrentarlo. Haberlo hecho y tener que enfrentarlo públicamente son dos circunstancias tremendamente complejas en la vida de una persona y brutales. Es algo difícil de encarnar,» reflexionó.
En cuanto a la preparación del papel, San Juan destacó la importancia de los ensayos junto al director, Franco, y al resto del elenco, que incluye a intérpretes como Luis Callejo, Pedro Casablanc, Mar Gala, Ramón Barea y Miel Rey.
«Fernando me aclaró pronto que no quería ver a un tipo raro, alguien que pudiera pensarse que no tiene nada que ver con nosotros porque está loco o porque es malo. Lo terrible es que no es un otro, es cualquiera de nosotros,» agregó.
Por su parte, el director ha compartido que la motivación detrás del proyecto fue la indignación que sentía la productora Merry Colomer (Morena Films) ante las noticias sobre abusos y los mecanismos de encubrimiento dentro de la Iglesia. «La necesidad era hacer una película sobre ello, pero siempre teniendo claro que no fuese una película sobre los abusos en sí, sino sobre la gestión que hace la Iglesia de ese problema dentro de su propia estructura,» explicó el cineasta tras un proceso de documentación antes de escribir el guion.
Sin empujar al público a una posición
El director ha señalado que uno de sus principales intereses era construir un retrato complejo del protagonista sin buscar una reacción específica del espectador. «Intento hacer un retrato riguroso del personaje. No busco empujar al público hacia una posición determinada, sino confrontarlo con ciertas cuestiones,» indicó.
Franco también defendió la decisión de profundizar en la psicología del sacerdote, a pesar de que se trata de un abusador. «Hay cineastas más de peripecia y otros más de personaje. Yo me considero un cineasta de retrato e intento indagar en la psicología de los personajes,» comentó.
Al ser preguntado sobre las conclusiones que espera que extraigan los responsables de la Iglesia al ver la película, Franco expresó su deseo de que sirva para fomentar la reflexión sobre un problema que considera sistémico. «Hay un gravísimo problema que afecta a muchísima gente y que hay que erradicar de raíz. Lo importante es que alguien se pare a pensar en ello,» afirmó.
El director celebró la coincidencia del estreno de la película con la visita de León XIV a España, en un momento en el que hay un debate público sobre los abusos en la Iglesia. «Nos parece bien porque se genera una conversación en la que queremos estar presentes,» subrayó.
Finalmente, San Juan defendió que el pleno conocimiento de la verdad es un paso esencial para cualquier proceso de reparación a las víctimas. «Dar a conocer la verdad y compartir toda la información existente es un principio imprescindible para intentar alguna forma de reparación que difícilmente podrá ser completa nunca,» concluyó.
