Expertos que han comparecido en la comisión parlamentaria de estudio del uso e impacto de la tecnología por parte de la infancia y la adolescencia han coincidido en alertar sobre la gravedad del uso problemático de los dispositivos móviles entre los menores y adolescentes. Esta situación ha generado preocupación por la salud mental de los jóvenes en un entorno cada vez más digitalizado.
El catedrático de Medicina de la Universidad de Navarra, Miguel Ángel Martínez, ha afirmado que el gran error ha sido facilitar el acceso a los teléfonos móviles con conexión a internet de manera prematura. Según su análisis, esto provoca en los jóvenes una pérdida de autocontrol sobre el dispositivo, ya que permanecen constantemente pendientes de las notificaciones en la pantalla, descuidando sus responsabilidades personales y omitiendo tareas cruciales para su desarrollo.
En su intervención, que incluyó datos de varios estudios, también hizo referencia a la creciente presencia del término ‘homofobia’ en la literatura médica, así como a la ansiedad real de los jóvenes ante la posibilidad de quedarse sin cobertura o sin batería en sus dispositivos. Este uso excesivo y adictivo de la tecnología, afirmó, tiene graves consecuencias para la salud pública, especialmente en el contexto de una crisis de salud mental sin precedentes entre la población joven.
Internet forma parte de la vida de los jóvenes
Por su parte, la doctora y profesora de Ciencias de la Educación en la Universidad de La Rioja (UR), Noelia Barbed, ha señalado que los adolescentes crecen en un mundo completamente digitalizado, donde las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son parte de sus vidas y de la dinámica social en general. En este sentido, destacó que “los menores pasan más tiempo que nunca conectados a internet”.
Barbed ha enfatizado que “el uso intensivo de la tecnología tiene un impacto significativo en el bienestar de los adolescentes, quienes están cada vez más influenciados por sus experiencias digitales”. La adicción a internet, agregó, está relacionada con actividades como los juegos online, los casinos virtuales, las redes sociales y un uso excesivo del móvil.
