Cuando se habla de fabricantes europeos de supersportwagen, es común pensar en países como Italia, Alemania, Inglaterra y, tal vez, Suecia. Sin embargo, Portugal ha tenido poco protagonismo en esta categoría, tanto por tradición como por ambición. Pero eso es algo que Adamastor, una empresa emergente de Porto, está decidida a cambiar.
Tras más de una década trabajando en la sombra del mundo del automovilismo como fabricante de componentes de carbono para vehículos de competición, Adamastor ha decidido dar el salto y convertirse en un fabricante de automóviles propio. El resultado de su esfuerzo es el Furia, un supersportwagen diseñado, desarrollado y producido completamente en Portugal.

En recientes pruebas en Portimão, se ha verificado que el Furia no es solo un concepto o un producto de marketing, sino que realmente funciona en la pista. Su motor es un V6 biturbo de 3,5 litros, conocido por su uso en la segunda generación del Ford GT, que ha sido ajustado para generar más de 650 CV y 570 Nm de par motor. Aunque en la teoría el motor EcoBoost no parece exótico, en un automóvil tan ligero como el Furia, logra rendimientos excepcionales.
Características destacadas del Furia
El Furia cuenta con un ingenioso paquete técnico, que incluye una transmisión secuencial Hewland, frenos de alto rendimiento de AP Racing con pinzas de seis pistones en la parte delantera y cuatro en la trasera, y una suspensión totalmente ajustable con doble carcon en las cuatro ruedas. Según el fabricante, el sprint de 0 a 100 km/h se logra en aproximadamente 3,5 segundos, alcanzando una velocidad máxima de más de 300 km/h.
Visualmente, el Furia, con sus proporciones y líneas agresivas, recuerda en algunos aspectos al Aston Martin Valkyrie. Su carrocería es completamente de fibra de carbono, y dos amplios canales Venturi en el fondo generan la mayor parte de la carga aerodinámica. Esto permite un diseño relativamente limpio, evitando alerones exagerados o elementos aerodinámicos ostentosos. Según declaraciones de Adamastor, el Furia genera aproximadamente 1.000 kg de carga aerodinámica a 250 km/h, y en su versión para pista, esa cifra puede aumentar a 1.800 kg.

Con un peso seco de solo 1.040 kg, el Furia está diseñado para sentir más como un auténtico coche de carreras con homologación para carretera que un vehículo convencional. Además, presenta detalles únicos, como un botón de inicio situado en el techo, que, según Adamastor, es parte de un ritual más que un simple capricho. Su interior está diseñado completamente para el rendimiento, con un monocoque de carbono para dos asientos e un volante que podría provenir directamente del automovilismo de resistencia.

Cada Furia es ensamblado a mano en Porto, lo que permite a los clientes personalizar numerosos aspectos, desde los materiales utilizados hasta la configuración del interior. En términos de precio, el Furia se presenta como un competidor ambicioso, con un costo estimado de alrededor de 1.600.000 euros en Europa, sin incluir impuestos, y con una producción limitada a solo 60 unidades. Así, Adamastor está dispuesto a dejar su huella en el mundo de los supersportwagen.
