El miércoles, los negociadores del Parlamento y del Consejo de la Unión Europea acordaron una metodología única para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de los servicios de transporte.
Con este acuerdo preliminar, las nuevas normas facilitarán la comparación del rendimiento ambiental de diferentes modos de transporte en toda la UE, ayudando a consumidores y empresas a tomar decisiones informadas y reduciendo el riesgo de «greenwashing».
Método único
Las nuevas normas no obligarán a las empresas de transporte a calcular sus emisiones de GEI. Sin embargo, si deciden hacerlo, por ejemplo, para fines de informes, contractuales o de marketing, o cuando lo exijan otras normas de la UE, estarán obligadas a aplicar la metodología común de la UE.
El principio básico que subyace en la metodología consiste en contabilizar las emisiones que surgen del uso de vehículos y la provisión de energía durante las operaciones de transporte. Para mejorar la precisión, el acuerdo prioriza el uso de datos primarios sobre estimaciones o valores predeterminados de emisiones de GEI, al tiempo que proporciona incentivos a los operadores que midan sus emisiones de forma directa.
Apoyo a las pequeñas y medianas empresas
Para reducir la carga administrativa y financiera sobre las empresas, especialmente las pequeñas y medianas empresas (PYMES), los eurodiputados lograron un compromiso de la Comisión para desarrollar una herramienta de cálculo pública, simple y gratuita, respaldada por un manual sobre su uso. A la Comisión se le concede un plazo de cuatro años para desarrollar esta herramienta.
Preparación para las emisiones del ciclo de vida
El acuerdo preliminar reconoce que la metodología actual aún no cubre las emisiones de GEI a lo largo del ciclo de vida completo de los servicios de transporte. Los eurodiputados aseguraron que, dentro de los cuatro años siguientes al inicio de la aplicación de las nuevas normas, la Comisión evaluará la posibilidad de ampliar la metodología de la UE para incluir las emisiones del ciclo de vida, tales como las que provienen de la fabricación de vehículos, la producción de energía, el mantenimiento, el uso y el final de la vida útil, una vez que haya suficiente información y progreso internacional para permitirlo. Esta evaluación guiará futuras actualizaciones de las normas.
Citas
El ponente de la Comisión de Medio Ambiente, Antonio Decaro (S&D, IT) expresó: «Con el acuerdo de hoy, estamos introduciendo un nuevo marco regulatorio que representa un paso importante hacia la transparencia y la fiabilidad de los datos ambientales en el sector del transporte. Al promover el uso de datos primarios, estamos asegurando una medición más precisa de las emisiones de gases de efecto invernadero, en consonancia con los objetivos climáticos de Europa. Esto también envía una señal fuerte a los consumidores, quienes podrán hacer sus elecciones de una manera más informada y transparente.»
El ponente de la Comisión de Transporte, Norbert Lins (EPP, DE), añadió: «Las nuevas normas facilitarán a las empresas informar de manera precisa sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El acuerdo incluye incentivos dedicados a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) para aplicar la norma ISO sin verse agobiadas por tareas administrativas excesivas. Las PYMES también tendrán acceso a una herramienta de cálculo gratuita, lo que facilitará su participación en la mejora de la medición de GEI, incluso optando por utilizar datos primarios.»
Además, la evaluación del ciclo de vida seguirá siendo un tema a considerar en el futuro cercano, señalando un desarrollo y una consideración continua en este ámbito. Esta evaluación en curso mejorará aún más la robustez y la transparencia de los cálculos de emisiones a medida que evoluciona el marco.»
Próximos pasos
El acuerdo preliminar aún necesita ser aprobado por el Consejo y el Parlamento. Con algunas excepciones, las nuevas normas se aplicarían cuatro años y medio después de su publicación y entrada en vigor.
