MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) – El Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha reconocido que «la sanción más ajustada» en la acción que resultó en la expulsión de Dean Huijsen durante el partido entre la Real Sociedad y el Real Madrid en Anoeta hubiese sido la tarjeta «amarilla». Sin embargo, también consideran que el VAR «actuó correctamente» al no contradecir la decisión del árbitro Jesús Gil Manzano, ya que no era un error «claro, obvio y manifiesto».
Interpretación y contexto del incidente
La portavoz del CTA, Marta Frías, explicó la situación en el programa «Tiempo de Revisión». Según Frías, «esta jugada nos muestra la diferencia entre un ataque prometedor y una ocasión manifiesta de gol». En su análisis, subrayó que la interpretación de la presencia y la distancia de un segundo defensor puede influir significativamente en la sanción a aplicar.
El defensa del Real Madrid fue expulsado en el minuto 32 del encuentro tras cometer una falta sobre Mikel Oyarzabal. El árbitro entendió que se trataba de una ocasión manifiesta de gol; el conjunto de Xabi Alonso protestó la decisión al considerar que Éder Militao estaba cerca y que, por lo tanto, no era el último hombre.
Análisis de Frías sobre la sanción
Frías añadió: «El árbitro mostró la roja directa al entender que se malogra una ocasión manifiesta de gol. La acción presenta dos posibles escenarios en función de un segundo defensor del Real Madrid, clave en la jugada». Si se considera que el segundo defensor podría haber disputado el balón, la sanción adecuada sería la tarjeta amarilla por ataque prometedor. Si, por el contrario, como interpretó el árbitro, la distancia hacía imposible esa disputa, se trataría de una ocasión manifiesta de gol, normalmente castigada con la expulsión. «Estos dos escenarios quedan abiertos a la interpretación», analizó Frías.
Además, el CTA expresó que «no se cumplen el 100% de los condicionantes necesarios para DOGSO -Denying an Obvious Goal Scoring Opportunity, es decir, ‘Negar una evidente oportunidad de gol’- y que la sanción más ajustada hubiera sido tarjeta amarilla».
Intervención del VAR
Respecto al VAR, Frías recordó que «sólo intervienen errores claros, obvios y manifiestos». La jugada se encuadró en lo que se denomina «lances grises», aquellos que permiten más de una interpretación. Por lo tanto, concluyó que la decisión debía quedar en manos del árbitro principal y que el VAR actuó correctamente.
Otros incidentes analizados
El CTA también analizó la anulación de un gol a Sergi Altimira en el Levante-Real Betis por una falta previa. En este caso, destacaron que «si una falta ocurre antes de que el balón entre en juego, puede invalidar la acción completa». En este sentido, Frías explicó que hubo un empujón justo antes de ejecutar un córner, y que esto debió influir en la decisión del árbitro.
Por último, se abordó una falta del jugador del Real Oviedo, Dani Calvo, sobre el delantero del Getafe, Borja Mayoral, que no fue sancionada con tarjeta. Frías explicó que «el contacto principal se produce sobre la superficie de la bota y con una intensidad no muy alta», lo que permite al defensor mantener el control de la acción. «La mejor decisión habría sido falta y tarjeta amarilla, pero no roja», concluyó.
