
Archivo – Rollos de acero en una fábrica. – GONVARRI STEEL SERVICES – Archivo
MADRID, 8 de junio de 2026 – Los aranceles impuestos por Donald Trump a los intercambios comerciales con todo el mundo se tradujeron en la destrucción de más de 213.347 empleos industriales en Estados Unidos y México entre febrero de 2025 y el mismo mes de 2026.
Según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU., la primera potencia mundial perdió 102.000 puestos de trabajo manufactureros, cerrando en un total de 12.533.000 empleos. Las mayores reducciones se dieron en los sectores de:
- Equipos de transporte: 17.200 empleos
- Productos de madera: 17.200 empleos
- Plásticos y caucho: 14.000 empleos
- Maquinaria: 10.300 empleos
Por su parte, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) de México constató la desaparición de 111.347 empleos durante el mismo período, con las caídas más significativas registradas en:
- Equipos de transporte: 47.436 empleos
- Plásticos y caucho: 11.062 empleos
- Prendas de vestir: 8.341 empleos
- Otras manufacturas: 5.744 empleos
En total, ambos países perdieron cerca de un cuarto de millón de empleos manufactureros en solo un año. La Subsecretaría de Comercio Exterior mexicana explicó que estas pérdidas se concentran en los sectores más integrados y expuestos a los aranceles recién implementados. Esta información fue comunicada en una carta enviada al representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, y publicada por el diario mexicano ‘El Economista’.
Según la perspectiva mexicana, no existe un exceso productivo en su caso ya que el debilitamiento de la industria estadounidense no ha redundado en un fortalecimiento de la mexicana, sino que ha acompañado su retroceso. Este fenómeno se podría explicar por la integración de las redes de producción a ambos lados de la frontera.
Como ejemplo, la Subsecretaría citó la industria del automóvil, donde algunos componentes cruzan repetidamente de México a Estados Unidos y viceversa para ser fabricados, transformados y finalmente ensamblados en los coches.
México ha insistido en que su vecino norteño es un socio con quien mantiene una relación comercial basada en la eficiencia, la confiabilidad y la certeza. Se subrayó que las decisiones sobre qué, cuándo, cómo y dónde producir se toman considerando a México, Estados Unidos y Canadá como una sola economía, por lo que las reglas de eficiencia que las empresas aplican en su cadena de suministro afectan simultáneamente a una amplia red productiva.
