MADRID, 3 de junio – El Partido Popular (PP) y Vox han presentado enmiendas a la totalidad en el Congreso contra el Proyecto de Ley del Cine y de la Cultura Audiovisual, argumentando que la norma «enfrenta a distribuidores y exhibidores» y tiene un marcado componente «ideológico». Ambas formaciones creen que la ley propone soluciones inadecuadas para los desafíos actuales del sector cultural.
En su enmienda, el PP recuerda que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, anunció en 2024 un impulso a esta ley, pero denuncia que «más de dos años después, el proyecto sigue paralizado en el Congreso». A su juicio, «el proyecto ha quedado claramente obsoleto», evidenciando una parálisis legislativa del Gobierno, así como la falta de Presupuestos Generales del Estado y el desgaste institucional derivado de casos de corrupción que afectan al Ejecutivo. Como resultado, existe incertidumbre sobre las condiciones en las que podría aprobarse esta norma.
Los ‘populares’ afirman que el Proyecto de Ley nació con una «escasa» ambición e innovación para una industria que ha evolucionado «exponencialmente». Critican que la norma contempla la creación de un Consejo Estatal «sin concretar su composición ni funciones, y sin dotarlo de presupuesto propio». Además, consideran que adolece de «falta de coherencia» con la Ley General de Comunicación Audiovisual y con la legislación audiovisual vigente, especialmente en la definición de productor independiente, cuya redacción estaba sujeta a ajustes en la Ley del Cine.
Según el PP, «el actual texto enfrenta a distribuidores y exhibidores a cuenta de la cuota de pantalla y la posibilidad de introducir ventanas de exhibición, sin alcanzar el consenso necesario». También critican una distribución territorial de ayudas que consideran inequitativa, lo que podría resultar en un injusto reparto económico entre territorios.
Asimismo, el PP reprocha la falta de consenso con los agentes del ámbito audiovisual y señala que el proyecto se ha tramitado sin un «debate pausado y sereno». Aseguran que «la ley del cine debería ser una gran oportunidad de impulso a la industria audiovisual y a la sociedad española en general, pero debe llegar a esta cámara con un mínimo de consenso y de ilusión que este proyecto no ofrece, como reconoce una mayoría de entidades sectoriales».
Críticas de Vox a la «instrumentalización» del Gobierno
Por su parte, Vox se opone al proyecto argumentando que profundiza en un modelo basado en la «cultura de la subvención», priorizando «criterios ideológicos a la hora de solicitar ayudas públicas».
Vox también cuestiona la definición de «productora independiente» incluida en el texto, sugiriendo que es más restrictiva que la legislación vigente. Esto, según ellos, podría crear inseguridad jurídica en el sector audiovisual, afectando a gran parte de las empresas asociadas.
En su comunicación, Vox afirma que el Proyecto de Ley contiene «nuevos ataques» al principio de igualdad ante la ley, criticando que «sacrifica la creatividad del productor en aras de imponer una agenda política al servicio de la izquierda que invade todos los ámbitos de la realidad social». Además, el grupo parlamentario sostiene que la norma incorpora cuotas, reservas y criterios preferenciales vinculados al sexo, la edad y otros aspectos personales en el acceso a ayudas públicas, desviándose así de la calidad artística y la viabilidad de las obras.
La formación señala que las subvenciones están vinculadas a medidas de igualdad de género, sostenibilidad, transición digital e inclusión de personas con discapacidad, lo que, a su juicio, podría restringir la oferta en el sector cinematográfico. Aseguran que el proyecto altera los plazos de proyección para entidades locales y establece nuevas obligaciones para los exhibidores, sin incluir, según consideran, medidas fiscales suficientes para apoyar las salas de cine.
Finalmente, Vox sentencia que «este Proyecto de Ley es profundamente ideológico y no responde a las necesidades del sector, buscando instrumentalizar la cultura no como un vehículo de expresión artística, sino como un medio para imponer su ideología política de Estado».
