
Archivo – Imagen del complejo petroquímico de Hengli, en la provincia china de Liaoning – /Contacto/Yang Qing – Archivo
MADRID, 25 Abr. – El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado a última hora de este pasado viernes la imposición de sanciones contra la operadora de la segunda refinería privada de China debido a sus relaciones comerciales con Irán y con el Ejército de la república islámica, justo a pocas semanas de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visite Pekín para una esperada cumbre con su homólogo chino, Xi Jinping.
Las sanciones específicas recaen sobre Hengli Petrochemical (Dalian) Refinery Co., que opera un gran complejo petroquímico en la provincia de Liaoning. En un comunicado, el Tesoro señaló que las refinerías independientes chinas desempeñan un papel «vital» en el sostenimiento de la economía petrolera de Irán al adquirir miles de millones de euros en crudo directamente de Teherán.
A diferencia de las refinerías estatales chinas, que se han alejado de la compra de crudo iraní, los gigantes privados, incluidos muchos pequeños procesadores de crudo conocidos como «teteras», han aprovechado los atractivos descuentos ofrecidos por el Gobierno iraní para llenar ese vacío en el mercado.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EEUU, la agencia del Departamento del Tesoro responsable de investigar a estas empresas, ha determinado que, desde al menos 2023, Hengli ha recibido cargamentos de petróleo iraní de una serie de buques sancionados, que en su conjunto han entregado más de 5.000.000 barriles de crudo de Irán.
Además, Hengli «ha desempeñado un papel fundamental en la compra de petróleo crudo a las fuerzas armadas iraníes», supervisadas por la empresa Sepehr Energy Jahan Nama Pars, un brazo comercial del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán. Esta actividad ha generado «cientos de millones de dólares en ingresos para el Ejército iraní».
Hengli no ha emitido comentarios respecto al anuncio del Tesoro de EE.UU.
Asimismo, la OFAC ha sancionado a alrededor de 40 navieras y buques cisterna vinculados a la flota clandestina que transporta el petróleo iraní. De estos, diecinueve pertenecen a «la flota clandestina iraní que constituye el vínculo crucial entre los productores de petróleo iraníes y los consumidores finales en Asia».
