El exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, ha recibido 40 atenciones médicas desde su llegada a la nueva cárcel de máxima seguridad el 10 de noviembre, según informó el Ministerio de Salud de Ecuador este sábado. Esta declaración surge en un contexto en que la defensa del expolítico ha solicitado su traslado a un hospital mediante un habeas corpus correctivo que está en análisis por un juez, pero el ministerio sostiene que no es necesario.
Durante casi seis horas, funcionarios de diferentes entidades, incluyendo Salud, el Ministerio del Interior, y el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI), intentaron desvirtuar las alegaciones de Glas, quien afirmó sufrir «tratos crueles y denigrantes», así como «tortura psicológica sistemática». Además, expresó que no recibe una atención médica adecuada y que algunos de sus medicamentos se han agotado.
El magistrado Jean Valverde, de la Unidad Judicial Penal de La Libertad, indicó que la decisión sobre el posible traslado de Glas a un centro especializado se emitirá la tarde del domingo.
Los problemas médicos de Jorge Glas
Fausto Lara, representante del Ministerio de Salud, detalló que las 40 atenciones médicas recibidas en más de un mes abarcaron áreas como medicina familiar, psicología clínica, psiquiatría y enfermería. Desde su regreso a prisión en abril de 2024, Glas ha sido atendido un total de 527 veces.
Por su parte, el doctor Heider Retamozo, que trabaja en la prisión, refirió que la última atención médica a Glas tuvo lugar el viernes y que no considera que necesite ser trasladado a un hospital. Añadió que la masa corporal de Glas es «adecuada» y que, a pesar de sufrir una enfermedad paliativa, «puede llevar su vida normal» si recibe los cuidados necesarios.
También compareció el doctor Alejandro Barreto, quien ha estado siguiendo la salud de Glas. Barreto presentó un informe médico elaborado el 19 de diciembre, en el que concluyó que el exvicepresidente necesita «una hospitalización inmediata no diferible en un centro externo especializado».
El informe indica que Glas sufre 18 enfermedades o lesiones, entre las cuales se encuentran: hipertensión arterial, fibromialgia, asma bronquial, sinusitis crónica, trastorno por estrés postraumático y gastritis atrófica crónica. Para estas condiciones, debe tomar al menos 21 medicamentos al día.
El doctor Barreto advirtió que la administración de tantos medicamentos podría provocar daños en el hígado de Glas y llevar a una fibrilación ventricular, situación que catalogó como «altamente mortal». También anotó que «de nada sirve tener 500 valoraciones médicas si el paciente no mejora, sino que empeora».
Glas fue trasladado a la nueva cárcel de máxima seguridad, como parte de una iniciativa del presidente Daniel Noboa, junto a líderes de bandas criminales. Anteriormente, había estado en la prisión La Roca desde 2024, luego de su detención durante un conflicto relacionado con su intento de asilo en la Embajada de México en Quito.
Jorge Glas fue una figura prominente en el Gobierno del expresidente Rafael Correa (2007 – 2017) y posee tres condenas por delitos de corrupción. La última de ellas, de 13 años de prisión, fue emitida en junio por peculado, relacionado con la malversación de fondos públicos durante la reconstrucción de zonas afectadas por el terremoto de 2016.
