
MADRID 2 Dic. (EUROPA PRESS) – El Banco Central Europeo (BCE) se ha negado a respaldar un pago de 140.000 millones de euros a Ucrania, el cual estaba destinado a ser financiado con la liquidez generada por los activos rusos congelados. Según informa ‘Financial Times’, el BCE concluyó que la propuesta de la Comisión Europea violaría su mandato, lo que agrava las dificultades de Bruselas para obtener un préstamo garantizado por los activos del banco central ruso inmovilizados en Euroclear, el depositario de valores belga.
De acuerdo al plan presentado por Bruselas, los países de la UE tendrían que proporcionar garantías estatales para asegurar que el riesgo de reembolso del préstamo a Ucrania se comparta. Sin embargo, funcionarios de la Comisión advierten que los países europeos no podrían obtener rápidamente la liquidez en caso de una emergencia, lo que podría presionar a los mercados.
En este contexto, se planteó al BCE la posibilidad de actuar como prestamista de última instancia para Euroclear Bank, con el fin de evitar una crisis de liquidez. Cuatro personas conocedoras de las conversaciones han indicado que los funcionarios del BCE respondieron que esto era imposible. Tras un análisis interno, la entidad con sede en Fráncfort concluyó que la propuesta de Bruselas equivalía a proporcionar financiación directa a los gobiernos, lo cual está prohibido por los tratados de la UE.
Sobre el asunto, Paula Pinho, portavoz de Ursula von der Leyen, comentó en una rueda de prensa que se mantiene contacto con las instituciones financieras, incluido el BCE, para debatir qué soluciones son viables. Se refirió a la necesidad de garantizar la liquidez necesaria, indicando que es un aspecto fundamental de las conversaciones relacionadas con el denominado «préstamo de reparación». Esto es crucial para asegurar que la UE, sus Estados miembros y organismos privados puedan cumplir con sus obligaciones internacionales.
«Por lo tanto, a la luz de esta postura del BCE, estamos discutiendo cómo garantizar esta liquidez. Básicamente, buscamos soluciones alternativas, y eso forma parte de todo el trabajo», añadió Pinho.
Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, la UE ha congelado activos rusos por valor de aproximadamente 210.000 millones de euros. Bélgica, que alberga Euroclear, se ha opuesto al préstamo propuesto a Kiev. Argumenta que, si los activos rusos se descongelaran y Moscú pudiera reclamarlos, Euroclear no podría reembolsar el dinero de inmediato.
El primer ministro belga, Bart de Wever, criticó la semana pasada la propuesta de la Comisión Europea de utilizar los activos rusos congelados para financiar a Ucrania. En una contundente carta dirigida a Ursula von der Leyen, advirtió que no solo «violaría» el Derecho internacional, sino que también podría obstaculizar los esfuerzos para alcanzar un acuerdo de paz.
Entre los problemas señalados por De Wever se encuentra la ausencia de una propuesta legal clara que explique cómo la UE sostendrá que el uso de activos congelados no es una confiscación, garantizando a Bélgica que otros países del bloque asumirán responsabilidad solidaria si este país debe responder ante tribunales en el futuro. También considera que la propuesta «no solo violaría un principio fundamental del Derecho internacional, sino que generaría incertidumbre adicional en los mercados internacionales».
