El escritor y académico de la lengua Arturo Pérez-Reverte ha advertido que va a “regular el uso de las palabras su puta madre”, en relación a una iniciativa aprobada por el Congreso que tiene como objetivo evitar el uso peyorativo del término ‘cáncer’ como insulto.
La crítica de Pérez-Reverte
En un mensaje publicado en la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter), Pérez-Reverte expresó: “Por una vez (sin que sirva de precedente, y me disculpo de antemano por ello), permítanme ser grosero: me va a regular el uso de las palabras su puta madre”, haciendo referencia a la propuesta presentada por el grupo socialista, que fue aprobada con 307 votos a favor, 33 en contra y 6 abstenciones.
Detalles de la iniciativa
La iniciativa, que ha sido duramente criticada por el autor de ‘Las aventuras del capitán Alatriste’, busca regular el uso de la palabra ‘cáncer’ en el ámbito político e institucional, promoviendo su uso responsable y evitando su empleo como insulto.
“Por una vez (sin que sirva de precedente, y me disculpo de antemano por ello), permítanme ser grosero: Me va a regular el uso de las palabras su puta madre.”
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte), 30 de octubre de 2025
El debate en el Congreso
Durante el debate de la aprobación de la propuesta, la diputada socialista Isaura Leal, encargada de defender la iniciativa, hizo un llamado a partidos, grupos políticos, instituciones, medios de comunicación, entidades sociales e instituciones educativas y culturales para comprometerse a no pervertir la palabra ‘cáncer’ como un adjetivo despectivo. Leal destacó la necesidad de acabar con el uso del lenguaje bélico al referirse a la enfermedad.
“Ese lenguaje carga sobre los pacientes su responsabilidad y actitud hacia la enfermedad”, enfatizó Leal, quien recordó que en el caso del cáncer “no hay batalla que librar, no hay vencedores ni vencidos, no hay débiles ni fuertes”.
Perspectivas divergentes
Por su parte, Blanca Armario, representante de Vox, defendió que “los españoles no utilizan esta palabra para dañar a propósito, sino para comunicarse con toda la riqueza de vocabulario que tiene el español”. Esta fricción en las opiniones refleja las diferentes interpretaciones sobre el uso del lenguaje y su impacto en la percepción de enfermedades graves como el cáncer.
