MADRID, 1 de octubre de 2025. El cineasta Jaume Claret estrena este viernes 3 de octubre ‘Extraño río’, una película que participó en el Festival de Venecia y que aborda la «fluidez y naturalidad» de las relaciones. Con este filme, Claret busca «educar sentimentalmente» tanto a padres como a hijos, animándolos a acudir al cine en familia para «saber comunicarse de otra forma».
Un enfoque sobre la educación sentimental
Claret ha definido la película como una exploración de la educación sentimental, sugiriendo que «gira en torno a cómo unos padres pueden aprender de unos hijos, pero también al revés». Asegura que no es un filme sobre el descubrimiento de la homosexualidad, sino que la trama se centra en la «naturalización de la fluidez de las relaciones».
Conflictos internos del protagonista
El director enfatiza que el conflicto principal no se da entre padres e hijos, sino dentro del propio protagonista. «Didac siente unos miedos y tiene que afrontar esos miedos y tomar decisiones», afirma Claret, quien espera que las familias que vean la película salgan con el deseo de entablar nuevos diálogos intergeneracionales.
Un elenco destacado
La película está protagonizada por Jan Monter, Nausica Bonnín, Jordi Oriol, Francesco Wenz y Bernat Solé, entre otros. Monter interpreta a Didac, un joven que viaja en bicicleta con su familia por el Danubio. En medio de días calurosos, un encuentro inesperado con un misterioso chico entre las aguas del río cambiará el rumbo de su viaje y alterará la relación con su familia.
Raíces y proceso creativo
‘Extraño río’ surge de un proceso creativo de siete años que refleja, según Claret, «lo que podría haber pasado, pero no pasó». La película está inspirada en sus propios viajes en bicicleta con su familia durante su infancia y adolescencia.
Claret reivindica su cine como un homenaje a la arquitectura —profesión de su padre— y a esos viajes familiares, mencionando que «los que sean hijos de arquitectos lo entenderán mejor».
Reflexiones sobre la modernidad
Por último, el cineasta reflexiona sobre los cambios generacionales en las relaciones entre padres e hijos, destacando que ello varía según los «entornos, privilegios y la situación económica». Claret comparte que tuvo unos padres que «naturalizaron cómo era yo y nunca tuve que salir del armario». Sin embargo, también reconoce que «en la actualidad, hay personas de 18 años que pueden ser más conservadoras que mis padres y al revés».
