
MADRID 19 Feb. (EUROPA PRESS) – El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha señalado que hay avances en las negociaciones técnicas militares para un alto el fuego en Ucrania. Estas conversaciones se están llevando a cabo en el marco de negociaciones con Rusia y Estados Unidos. Sin embargo, Zelenski ha denunciado que Moscú, con su «mierda histórica», trata de postergar un acuerdo de paz para poner fin al conflicto.
Tras dos jornadas de negociaciones en Ginebra, Suiza, el dirigente ucraniano ha explicado que las conversaciones se dividen en un grupo para cuestiones militares y otro para políticas, los cuales tienen distinto ritmo. Mientras las partes están «cerca de cerrar las negociaciones en el aspecto militar», Zelenski ha denunciado que Rusia utiliza tácticas dilatorias apelando a cuestiones históricas para justificar sus reclamos territoriales en Ucrania.
Según Zelenski, «no necesito esa mierda histórica para poner fin a esta guerra y pasar a la diplomacia. No es más que una táctica dilatoria». También afirmó que «no ha leído menos libros de historia» que el presidente ruso, Vladimir Putin, asegurando que «aprendí mucho. Sé más sobre su país de lo que él sabe sobre Ucrania».
El presidente ucraniano agregó que «conoce la mentalidad» rusa y «no quiere perder tiempo» en esas cuestiones. «Decidieron tener ese sistema. Los rusos decidieron cambiarse a sí mismos y decidieron que necesitaban un nuevo zar. Depende de ellos», argumentó.
En todo caso, ha tendido una mano a las autoridades rusas al indicar que hay una cuestión «de seguridad» que debe ser resuelta lo antes posible. «Hay una gran guerra librada contra nosotros. Esta es nuestra vida. Lo único de lo que quiero hablar con él es que creo que necesitamos resolverlo de la manera más exitosa posible», subrayó.
Zelenski ha hecho un llamado a «poner fin a la guerra rápidamente», reiterando que «por eso quiero hablar solo de esas cosas».
Cerca de un acuerdo en aspectos militares
Por otra parte, el mandatario ucraniano ha revelado que las negociaciones en el aspecto militar están «cerca de completarse», con la redacción de un texto, lo que se debe a que las negociaciones son en formato trilateral con Estados Unidos, que jugará un papel importante en las cuestiones debatidas, especialmente en el control de un alto el fuego.
Los militares hablaron en un formato trilateral sobre cómo desarrollar una misión de monitoreo del alto el fuego, una vez que se establezca y cuando la vía política abra esas posibilidades. Discutieron detalles, cuestiones técnicas y las capacidades de ambas partes, especialmente las de los estadounidenses, quienes desempeñarán un papel principal en la supervisión.
Papel de los europeos y negociaciones en Europa
Zelenski ha reflexionado sobre el papel «significativo» que tienen los países europeos en las cuestiones de seguridad y defensa, aunque ha admitido que hay una «discusión difícil» sobre su rol en estas negociaciones. Las autoridades ucranianas celebraron la presencia de representantes de Reino Unido, Alemania, Francia e Italia en Ginebra durante los contactos.
«Es excelente que tengamos a los estadounidenses como nuestros socios. Pero subrayo una y otra vez que creo que también necesitamos representantes europeos», agregó.
El dirigente ucraniano ha insistido en que las negociaciones deben llevarse a cabo en Europa, puesto que es el continente afectado por la agresión rusa a Ucrania. «Respetamos y apreciamos a los socios de Oriente Próximo y otros países, pero creo que si la guerra es en Europa, necesitamos encontrar un lugar en Europa», indicó sobre las negociaciones que tuvieron una primera fase con dos rondas en Emiratos Árabes Unidos antes de reunirse en Suiza.
Así las cosas, ha insistido en que Rusia buscaba «vender a su audiencia pasos exitosos» en las negociaciones, pero que «ni siquiera la población rusa confía en Putin». Además, aseguró que no hay avances para Rusia en el campo de batalla y que actualmente pierde «entre 30.000 y 35.000 soldados al mes», tanto muertos como heridos graves, apuntando que cada kilómetro de tierra le cuesta «156 personas» al Ejército ruso.
