El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha denunciado un ataque nocturno llevado a cabo por las fuerzas rusas en la noche del sábado al domingo, en el que se utilizaron más de 100 drones. Esta agresión ha dejado un saldo trágico en Kiev, con al menos tres muertos y 31 heridos, según informan los servicios de emergencia.
En su cuenta de Telegram, Zelenski ha manifestado que «cada ataque de Rusia es un intento de causar el mayor daño posible». Además, ha hecho hincapié en que los bombardeos rusos apuntan no solo a objetivos militares, sino también a edificios residenciales e infraestructura civil. «Son los principales objetivos de los rusos», afirmó el jefe de Estado ucraniano.
Durante la última semana, Zelenski ha dado cuenta del intenso despliegue militar ruso, señalando que «Rusia usó casi 1.200 drones, más de 1.360 bombas guiadas y más de 50 misiles de varios tipos».
El Ejército ruso rodea a las tropas ucranianas en Kúpiansk
En Moscú, Valeri Guerásimov, el jefe del Estado Mayor de Rusia, ha anunciado que el ejército ruso ha logrado rodear a las tropas ucranianas en la estratégica ciudad de Kúpiansk, situada en la región oriental de Járkov. Este anuncio coincide con una visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a un centro de mando, donde pidió garantizar la rendición de los soldados enemigos para minimizar las bajas, según comunicó el Ministerio de Defensa en su canal de Telegram.
Guerásimov señaló que las fuerzas de asalto de la agrupación militar Západ (Oeste) han arrebatado al enemigo el control de la orilla izquierda del río Oskol, ubicada al sur de Kúpiansk, que antes de la guerra contaba con más de 25.000 habitantes.
Rusia anuncia ensayo exitoso con el misil Burevéstnik
Por otro lado, el general Guerásimov ha informado sobre el exitoso ensayo del misil de crucero de largo alcance con propulsión nuclear, Burevéstnik, que es la respuesta de Rusia al escudo antimisiles de Estados Unidos. Este misil, según indicó Guerásimov a Putin, «recorrió una distancia de 14.000 kilómetros, y ese no es su límite», durante casi 15 horas de vuelo, acontecido el pasado 21 de octubre.
Durante el vuelo, el misil completó maniobras verticales y horizontales, demostrando sus amplias capacidades para evadir sistemas antiaéreos y antimisiles. Guerásimov destacó que «las características técnicas del Burevéstnik permiten su empleo con precisión garantizada contra objetivos altamente defendidos a cualquier distancia».
En referencia a este avance, Putin subrayó que se trata de «una pieza de armamento única que nadie más tiene en el mundo», recordando que expertos habían considerado que el proyecto era «irrealizable».
