Publicado 11/12/2025 – 15:56 CET • Última actualización 17:11
¿Sueñas con ‘la dolce vita’? En esta localidad toscana en lo alto de una colina, podría costarte mucho menos de lo que imaginas. Radicondoli, un pequeño pueblo sobre las colinas al oeste de Siena, es una comunidad italiana que busca frenar la despoblación.
Radicondoli, una localidad medieval situada a aproximadamente una hora al sur de Florencia, ofrece un paquete de incentivos tanto para inquilinos como para compradores con la esperanza de atraer nuevos residentes a largo plazo. Es importante destacar que no se trata de un plan de casas por un euro.
Vistas panorámicas y vinos toscanos
Radicondoli puede tener poca población, pero rebosa encanto. Fundada hace más de 1.000 años, la localidad conserva su carácter medieval, con calles empedradas, tejados de terracota y fragmentos de antiguas murallas defensivas.
Situada sobre los campos de Siena, ofrece vistas a tierras de cultivo, bosques y olivares. Aunque está a una hora en coche tanto de Florencia como de Siena, la rodean antiguos castillos y bodegas, con la promesa de un brindis de Chianti en su nuevo hogar italiano.
Según ‘CNN Travel’, el alcalde local, Francesco Guarguaglini, ha reservado más de 400.000€ este año para atraer nuevos residentes, incluyendo ayudas para la compra de vivienda y subvenciones para usuarios de energías renovables y estudiantes.
Para ampliar su atractivo, Radicondoli cubrirá la mitad del alquiler durante los dos primeros años para los recién llegados que soliciten antes de diciembre de 2025 y se muden a comienzos de 2026. Para optar a este incentivo, los compradores deben comprometerse a permanecer al menos diez años, mientras que los inquilinos deberán quedarse al menos cuatro años.
Desde la introducción de estos incentivos en 2023, el municipio ha dado la bienvenida a unos 60 nuevos residentes, lo que representa un impulso para una localidad cuya población ha pasado de 3.000 a solo 966 en el último siglo. Alrededor de 100 de sus aproximadamente 450 viviendas están vacías actualmente.
A diferencia de otros pueblos que ofrecen casas en ruinas por un euro, Radicondoli subraya que sus propiedades mantienen un valor real de mercado. Muchas están habitadas o conservadas, de manera que los recién llegados no empiezan con grandes reconstrucciones, como explicó Guarguaglini a ‘CNN’.
Cómo otros pueblos intentan reactivar sus comunidades
Según el último informe de la Federación Nacional de Propietarios de Edificios de Italia, el país cuenta con alrededor de 8,5 millones de viviendas sin uso, incluidas segundas residencias, casas sin suministros y propiedades que no son declaradas a efectos fiscales.
Radicondoli es uno de los muchos pueblos italianos que han comenzado a implementar incentivos para atraer nuevos residentes y ocupar parte de este parque de viviendas.
En Toscana, las autoridades regionales han ofrecido entre 10.000€ y 30.000€ a quienes estén dispuestos a comprar vivienda en pueblos con menos de 5.000 habitantes. En Sicilia, municipios como Sambuca y Mussomeli continúan sacando al mercado viviendas desocupadas a precios simbólicos, con la obligación para los compradores de rehabilitarlas en un plazo determinado.
Programas similares también han surgido en partes de Cerdeña, los Apeninos y otros lugares. Muchos de quienes se acogen a estos programas aseguran que la decisión suele reducirse al coste.
Con los precios de la vivienda disparados en ciudades de todo el mundo, el sueño de ser propietario a veces parece inalcanzable. Otros valoran el espacio o la posibilidad de construir una casa en un entorno hermoso. Para quienes contemplan mudarse a la Italia rural, ya sea por el coste o por el deseo de encontrar un mejor equilibrio vital, Radicondoli ofrece una vía atractiva y realista para hacerlo.
