
Archivo: Un sanitario alrededor de un paciente ingresado en la UCI del Hospital Enfermera Isabel Zendal, a 13 de enero de 2022, en Madrid (España). La incidencia acumulada a 14 días en la Comunidad de Madrid ha subido 87,35 puntos, hasta situarse en 2,52.
MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) – Un ensayo controlado aleatorio multicéntrico realizado con adultos gravemente enfermos de 50 años o más, ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI) del Instituto Regenstrief en Estados Unidos, ha encontrado que la música de ritmo lento interpretada dos veces al día (60 a 80 pulsaciones por minuto) no acorta la duración del delirio o el coma, ni reduce la severidad del delirio, el dolor o la ansiedad en comparación con un control con pista de silencio.
Detalles del estudio
El estudio titulado «Música de ritmo lento y días sin delirio/coma entre adultos mayores sometidos a ventilación mecánica: un ensayo controlado aleatorio» fue publicado en la revista ‘JAMA Internal Medicine’ de la Asociación Médica Estadounidense. A pesar de que el ensayo no logró reducir el delirio, mostró una tendencia hacia menos días con delirio/coma en los pacientes que recibieron al menos siete dosis de música de ritmo lento. También se observó otra tendencia hacia menos días con delirio/coma en pacientes que recibieron benzodiazepinas, un tipo de sedante que aumenta el riesgo de delirio. Estos hallazgos subrayan la necesidad de continuar investigando el uso de la música como terapia complementaria en adultos mayores en estado crítico.
Impacto del delirio en la salud
El delirio es un estado de confusión que puede tener consecuencias graves para la salud a corto y largo plazo, incluyendo un aumento del riesgo de demencia tras la estancia en UCI. Alrededor del 75% de los adultos mayores desarrollan delirio mientras están en la UCI.
Metodología del ensayo
El experimento, que incluyó evaluaciones de resultados ocultas, comparó una selección cuidadosamente elegida de música de ritmo lento con un control de pista silenciosa. Las sesiones de escucha en ambos grupos se realizaron dos veces al día durante un máximo de siete días utilizando tabletas y auriculares supraaurales con cancelación activa de ruido. El ensayo demostró la viabilidad de la distribución centralizada de listas de reproducción musical mediante una aplicación en el ajetreado entorno de la UCI.
Conclusiones de los investigadores
«A pesar del atractivo intuitivo de la música relajante en la UCI, nuestro riguroso ensayo multicéntrico muestra que las listas de reproducción de ritmo lento prescritas no redujeron el delirio, el dolor ni la ansiedad, ni alteraron la duración de la ventilación o la estancia hospitalaria», comentan los investigadores. «Estos datos refinan la práctica y sugieren que futuros estudios se centren en enfoques personalizados, guiados por el terapeuta y en poblaciones específicas».
Los investigadores agregan: «Concebimos la música como un estímulo significativo y complejo para activar el cerebro en pacientes de la UCI. Es posible que la selección de música prescrita no haya sido significativa para los pacientes, lo que resalta la importancia de considerar las preferencias musicales en el diseño de futuros ensayos clínicos».
Por último, los análisis post hoc, aunque exploratorios, muestran una tendencia hacia un mayor número de días sin coma en pacientes que permanecieron en la UCI el tiempo suficiente para recibir siete días de intervención, así como en aquellos que recibieron benzodiazepinas. Este hallazgo plantea nuevas preguntas sobre la interacción entre la sedación y el efecto de la música de ritmo lento.
