El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado este martes la intención de llevar a cabo un tercer ataque contra embarcaciones venezolanas en el Caribe, una acción que defiende como parte de su política contra el narcotráfico. Aunque el Pentágono sólo ha confirmado dos ataques de este tipo en las últimas semanas, Trump afirma que en realidad han sido tres.
Antes de partir hacia el Reino Unido, el magnate neoyorquino declaró: «Hemos acabado con tres barcos, de hecho, y no dos». Además, insistió en que se debe poner fin al tráfico de drogas hacia Estados Unidos y se refirió al grupo criminal Tren de Aragua, al que considera una organización terrorista.
Estas declaraciones de Trump surgen tras la confirmación del gobierno estadounidense de un ataque reciente contra un buque, que resultó en la muerte de al menos tres personas. En un mensaje a través de Truth Social, Trump confirmó el incidente y compartió un vídeo relacionado.
Los constantes ataques han aumentado la tensión a nivel nacional, con varios congresistas argumentando que Estados Unidos no enfrenta una amenaza directa por parte de Venezuela, además de carecer de la base legal necesaria para atacar, dado que los buques no son considerados «objetivos militares» y los países involucrados no están en guerra.
Declaraciones sobre el conflicto en Gaza
En otro contexto, Trump también descartó tener información sobre la incursión israelí en la ciudad de Gaza, asegurando que está «expectante». Criticó al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) por «utilizar a los rehenes» como escudos humanos y advirtió sobre las posibles consecuencias de esta acción, afirmando: «Lo pagarán con el infierno».
Mensajes sobre la guerra en Ucrania
El presidente estadounidense se refirió igualmente a la guerra en Ucrania, instando a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, a llegar a un acuerdo para finalizar el conflicto. «Va a tener que ponerse en marcha y llegar a un acuerdo», mencionó al salir de la Casa Blanca hacia el Reino Unido.
Trump también destacó que «Europa tiene que dejar de comprar petróleo a Rusia» y afirmó que se «logró mucho» en su reciente cumbre en Alaska con el presidente ruso, Vladimir Putin. «Parece que tengo que sentarme en la misma habitación con ellos, porque no pueden estar juntos. Hay un gran odio ahí», concluyó.
