El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que mantendrá su bloqueo sobre el perimetro del estrecho de Ormuz hasta que concluyan las negociaciones con Irán. Esta posición subraya una distinción marcada que Trump desea hacer entre las conversaciones respecto a Irán y el conflicto en Líbano, el cual ha desestimado al vincularlo con el proceso negociador. En su mensaje, el mandatario aseguró que no desbloqueará los activos iraníes congelados en el extranjero, que son una de las demandas de los negociadores de la República Islámica.
En respuesta al anuncio de las autoridades iraníes sobre la apertura del estrecho debido a un alto el fuego provisional en Líbano entre Israel y las milicias chiitas de Hezbolá, Trump enfatizó que el bloqueo estadounidense «continuará con plena vigencia y efecto» hasta que la «transacción con Irán», como él mismo describió, «concluya al 100%». Lejos de ver una pronta solución, Trump insistió en que este proceso debería avanzar «muy rápidamente», ya que la mayoría de los puntos de conflicto ya han sido negociados.
Trump también dejó claro que «ningún dinero va a cambiar de manos de alguna forma o sentido», esto tras informes de que Washington y Teherán están negociando la «descongelación» de aproximadamente 15.000 millones de euros en activos iraníes afectados por sanciones estadounidenses. Aclaró que este acuerdo no está relacionado con Líbano, aunque Estados Unidos trabajará por separado en la consolidación del alto el fuego en la región, una situación que, según su afirmación, se debe manejar de la manera adecuada.
Por otro lado, en su comunicado, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, anunció la reapertura del paso en el estrecho de Ormuz durante la tregua pactada. Irán había condicionado la eliminación de sus restricciones en la navegación a la declaración de un alto el fuego en Líbano. Araqchi expresó que, «en línea con el alto el fuego en Líbano», se declara abierto el paso de todos los buques mercantes en el estrecho, indicando que estos seguirán una ruta «coordinada y ya anunciada» por la Organización Portuaria y Marítima de Irán.
Ante la apertura del paso por parte de Irán, Trump impuso un cierre perimetral la semana pasada, bloqueando por completo la zona a la navegación. Mantiene esta decisión frente a los recientes anuncios de Teherán.
En medio de sus declaraciones, Trump también abordó el tema de los obstáculos en el estrecho, revelando que Irán ha comenzado a eliminar las minas submarinas esparcidas por su Guardia Revolucionaria, las cuales dificultaban la navegación. No obstante, el presidente estadounidense expresó su frustración con la OTAN, señalando que, tras recibir una llamada de ayuda de la organización, les instruyó que se mantuvieran al margen, criticando su pasividad durante la crisis.
Finalmente, en una entrevista con CBS News, Trump afirmó que Irán habría aceptado colaborar en el transporte de uranio enriquecido hacia Estados Unidos, describiéndolo como «un gran acuerdo». Sin embargo, el Ministerio de Exteriores iraní desmintió tales afirmaciones, reiterando que «el uranio enriquecido de Irán no se transferirá a ninguna parte». Su portavoz, Esmaeil Baqaei, instó a la prensa y al público a no prestar atención a lo que consideró «estrategia mediática» del presidente estadounidense, aludiendo a las «declaraciones contradictorias» de Trump en el mismo día.
