
MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) – El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha convocado para el próximo viernes, 16 de enero, a las 09:00 horas a los agentes sociales para avanzar en las negociaciones de la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026, según han informado fuentes sindicales.
En el último encuentro, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, propuso a CCOO, UGT, CEOE y Cepyme una subida del SMI del 3,1% para 2026, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, sin tributación en el IRPF. Esto implica un aumento de 37 euros al mes respecto a la cuantía actual, con carácter retroactivo desde el 1 de enero una vez se apruebe.
Esta propuesta está alineada con las recomendaciones del Comité de Expertos que asesora al Gobierno, que sugirió un incremento del 3,1% si se mantiene la exención de tributación, o del 4,7% si se introduce la tributación.
Para atraer a la CEOE a un acuerdo, el Ministerio de Trabajo ha comenzado a estudiar «seriamente» la posibilidad de relajar las normas de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una propuesta defendida tanto por las organizaciones sindicales como por las patronales. La CEOE había condicionado su apoyo a anteriores subidas del SMI a esta cuestión.
La indexación del salario mínimo a los contratos públicos es otra medida respaldada por Trabajo, que ha defendido la integración de reglas que limiten el impacto salarial en la contratación pública, aunque esto ha chocado anteriormente con el Ministerio de Hacienda.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reconoció en una entrevista que existe «una discrepancia con el Partido Socialista» respecto a este asunto.
A pesar de ello, el Ministerio de Trabajo tiene la intención de explorar un acuerdo con otros ministerios competentes lo más pronto posible para «relajar las reglas de desindexación en algunos casos de condiciones laborales». Esto se está trabajando a través de la transposición de la Directiva Europea de Salarios Mínimos, que trata sobre la reforma de las reglas de compensación y absorción para evitar que la subida del SMI quede absorbida por pluses o complementos salariales.
Después de la última reunión, los agentes sociales se comprometieron a estudiar la propuesta del Gobierno en sus respectivos órganos de dirección, aunque parece que CCOO y UGT avalarán el acuerdo, salvo que se produzcan cambios significativos.
Por parte de la patronal, se mantiene la cautela y no se ha avanzado en su posición sobre la propuesta del Ejecutivo. Sin embargo, Trabajo y los sindicatos han valorado la actitud «propositiva» de la CEOE en esta negociación, y Pérez Rey se ha mostrado optimista respecto a que la CEOE pueda unirse al acuerdo.
Los sindicatos, que habían propuesto una subida del 7,5% con tributación en el IRPF, consideran que la subida del 3,1% sin tributación es, en cualquier caso, superior a la inflación media de 2025 (2,7%), lo que permitiría cubrir el incremento del coste de vida y garantizar el 60% del salario medio neto recomendado por la Carta Social Europea.
Por otro lado, fuentes empresariales han indicado que, dependiendo del tratamiento que se dé a la cuestión en la reunión del próximo viernes, la CEOE tomará una postura en su Junta Directiva, programada para el 19 de enero.
Si la CEOE finalmente se suma a la propuesta del Gobierno, el SMI podría aumentar en 2026 el doble de la propuesta planteada por la patronal, que es partidaria de un incremento del 1,5%, hasta 1.202 euros brutos al mes.
REGLAS DE ABSORCIÓN Y COMPENSACIÓN
El Ministerio de Trabajo tiene la intención de aprobar, por separado pero como parte de un acuerdo global, la subida del SMI y la reforma de las reglas de absorción. Esto permitirá la transposición de la directiva europea de salarios mínimos al ordenamiento jurídico español.
No obstante, la reforma de absorción y compensación se presenta complicada, dado que Trabajo y las organizaciones sindicales buscan avanzar en ella, mientras que la CEOE se opone.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha afirmado que las organizaciones sindicales no renunciarán a esta reforma y que debe presentarse al Consejo de Ministros el mismo día en que se apruebe el SMI para 2026, aunque su entrada en vigor se retrasará por el procedimiento requerido.
EL SMI CONTINUARÁ SIN TRIBUTAR
Es seguro que el SMI de este año no tributará, pues el Ministerio de Trabajo ha acordado con Hacienda que la subida permanezca exenta nuevamente, según confirmó el secretario de Estado de Trabajo.
El Ministerio de Hacienda había mostrado disposición para examinar la actualización de la deducción vigente en el IRPF para ajustarla a la subida del SMI este año, aunque el secretario general de UGT considera esta medida un «parche».
LAS ÚLTIMAS SUBIDAS DEL SMI, PACTADAS SÓLO CON SINDICATOS
Por el momento, el SMI ha comenzado el año en la misma cuantía con la que finalizó 2025, es decir, 1.184 euros al mes por catorce pagas.
El Gobierno aprobó en febrero de 2025, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, una subida del SMI del 4,4%, alcanzando los 1.184 euros mensuales por catorce pagas, lo que representa un aumento de 50 euros respecto a la cuantía fijada para 2024.
Este incremento resultó de un acuerdo entre Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, al que no se sumó la patronal. Así, la subida de 2025 se pactó en solitario con los sindicatos por quinto año consecutivo.
La última vez que CEOE y Cepyme respaldaron el aumento del SMI fue en 2020, cuando el SMI pasó de 900 a 950 euros mensuales.
El Ministerio de Trabajo no está obligado a negociar el incremento del SMI; su deber es realizar consultas, aunque generalmente busca alcanzar un acuerdo con sindicatos y empresarios.
