Tras la última acusación emitida contra Tesla, la compañía decidió sacar su “arma secreta” en China. Oficialmente, la empresa de Elon Musk ha dado inicio a la comercialización del Tesla Model Y L en todos los concesionarios del país asiático.
Este modelo es una variante de seis plazas del popular SUV eléctrico. La presentación oficial tuvo lugar el pasado 19 de agosto y se ofrece con un precio de partida de 339.000 yuanes (aproximadamente 40.420 euros). Se estima que las primeras entregas se concretarán el mes que viene.
Con este lanzamiento, Tesla pretende atraer la atención del público familiar. El Tesla Model Y L reporta una configuración “2+2+2”, con seis asientos, tracción total y suspensión con amortiguadores de tarado ajustable. Las cifras de autonomía de este vehículo resultan atractivas, alcanzando 751 kilómetros bajo el ciclo chino CLTC.
Además, este modelo promete una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4,5 segundos. Para mejorar el espacio interior, Tesla ha extendido la distancia entre ejes en 150 milímetros y elevado la altura del coche en 44 milímetros respecto al Tesla Model Y convencional.
La segunda fila del modelo ofrece dos butacas individuales y, sumado a esto, incluye calefacción, ventilación, reposabrazos eléctricos y altavoces integrados, mejorando así el confort respecto al formato de cinco plazas.
¿Qué ha pasado con el último modelo de Tesla en China?
A pesar de las esperanzas de la firma puestas en este modelo, los medios especializados locales han focalizado su atención en la tercera fila, que podría considerarse el punto débil del vehículo. Un grupo de personas del medio EV Insights tuvo una experiencia con una de las primeras unidades exhibidas en un Tesla Store de Tianhuan Plaza y catalogó la accesibilidad de la tercera fila como “pésima”.
Aunque esta unidad presenta un mayor tamaño, el acceso a la última fila está condicionado por un saliente central de alrededor de 100 milímetros, lo que dificulta la entrada. Para una persona adulta de 1,70 metros, el espacio para las piernas es adecuado. Sin embargo, el diseño tipo coupé limita significativamente la altura para la cabeza, dejando poco espacio hacia la luneta trasera y aumentando el riesgo de golpes en trayectos por áreas bacheadas.
El “arma secreta” de Elon Musk no ha logrado conquistar el mercado chino
Los analistas sostienen que la tercera fila obliga a priorizar la estética sobre la funcionalidad en el singular diseño coupé del SUV. Por ahora, el “arma secreta” de Tesla en China no parece haber conseguido su propósito, y surge la pregunta sobre si Elon Musk podrá salvar a la empresa.
