Los vecinos de la localidad tinerfeña de Tejina han celebrado este domingo el conocido como «Día de los Corazones», una festividad donde compiten por barrios en la confección de impresionantes estructuras de flores y frutas que alcanzan los doce metros de largo y pesan aproximadamente 100 kilos, siendo transportadas por las calles hasta llegar a la plaza de la Iglesia, en honor a San Bartolomé.
Un Evento Lleno de Color y Tradición
Tejina (Tenerife) – Las calles de esta localidad se han teñido de vibrantes colores durante la celebración del «Día de los Corazones». Los vecinos, agrupados en distintos barrios, han competido para elaborar estas impresionantes estructuras que son el corazón de la festividad. Este evento ha reunido a cerca de 1.000 personas en lo que constituye la semana más importante de las festividades en honor a San Bartolomé, combinando fervor religioso con cultura popular.
Actividades Previas y Ambiente Festivo
La celebración se lleva a cabo después de varios días repletos de actividades. Entre ellas, destacó un espectacular despliegue pirotécnico la noche del sábado pasado, además de una nueva edición de la «búsqueda del tesoro», destinada para los más pequeños, y la tradicional procesión del santo.
Desfile de los Barrios
Las tres emblemáticas calles que caracterizan Tejina – la calle de abajo, la calle de arriba y la calle del pico – han desfilado con sus colores típicos, al son de cánticos entonados por personas de todas las edades, hasta llegar al corazón de la celebración: la plaza de la iglesia.
El Momento Álgido de la Celebración
El punto culminante ha llegado con la entrada de los corazones a la plaza, donde cada barrio ha levantado orgullosamente sus estructuras para recibir la bendición del santo y mostrar a todos los detalles que han sido cuidadosamente confeccionados por los vecinos a lo largo de varias semanas.
Un Ritual de Comunidad
Una vez completado el ritual litúrgico, los participantes han reabastecido las estructuras, llevándolas hasta las cruces colocadas en el exterior de la iglesia. Gracias al esfuerzo, la maña y la colaboración de todos, las estructuras han sido levantadas y ancladas hasta el día siguiente. Durante este tiempo, tanto locales como visitantes podrán admirarlas, especialmente los mayores, quienes cada año aguardan con ilusión esta fecha especial.
