MADRID 22 Ago. (EUROPA PRESS) – La economía alemana sufrió en el segundo trimestre del año una contracción mucho más intensa de lo estimado inicialmente al registrar una caída del producto interior bruto (PIB) del 0,3% respecto de los tres meses anteriores, en lugar del retroceso del 0,1% que había sido inicialmente calculado por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
De este modo, la mayor economía europea experimentó entre abril y junio un marcado empeoramiento en comparación con la expansión del 0,3% observada en el primer trimestre, periodo en el que las empresas aceleraron sus compras a Alemania en anticipación a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
La contracción del PIB alemán en el segundo trimestre refleja la contribución negativa de las exportaciones, que retrocedieron un 0,1% frente al crecimiento del 2,5% en el primer trimestre. Este descenso se debe a una caída de las exportaciones de bienes (-0,6%), mientras que las de servicios aumentaron un 1,4%. Las importaciones de bienes y servicios mostraron un notable aumento del 1,6%.
Por otro lado, el gasto en consumo final en el segundo trimestre de 2025 aumentó un 0,3% en comparación con el primer trimestre de 2025, incluyendo un aumento marginal del 0,1% en el consumo de los hogares, que había sido del 0,6% en el primer trimestre. El gasto en consumo final del Gobierno también aumentó un 0,8% con respecto al trimestre anterior, cuando había caído un 0,3%.
No obstante, la formación bruta de capital fijo disminuyó significativamente en un 1,4% en el segundo trimestre de 2025, después de haber registrado un ligero aumento del 0,3% a principios de año.
Comparativa con otras economías europeas
El comportamiento de la economía alemana en el segundo trimestre fue notablemente inferior al de las principales economías de la Unión Europea (UE). El PIB de España creció un 0,7%, el de Francia un 0,3%, mientras que Italia se contrajo un 0,1%. En conjunto, la UE creció un 0,2% y Estados Unidos un 0,7%.
EMPLEO
Por otro lado, Destatis informó que este rendimiento económico supuso un aumento apenas significativo de 10.000 personas (0%) en comparación con el segundo trimestre de 2024.
Entre abril y junio de 2025, se registraron descensos persistentes del empleo en la industria manufacturera y la construcción, mientras que en el sector servicios se observó un aumento de la ocupación.
En promedio, se trabajaron menos horas por persona empleada que en el segundo trimestre de 2024, con un descenso del 0,5%. El volumen de trabajo de la economía en general también disminuyó un 0,5% en el mismo periodo.
La productividad laboral general, es decir, el PIB ajustado a precios por hora trabajada por personas ocupadas, aumentó un 0,3% con respecto al segundo trimestre de 2024, según cálculos provisionales. Sin embargo, la productividad laboral por persona ocupada disminuyó un 0,2% comparado con el mismo trimestre del año anterior.
Según Carsten Brzeski, economista principal macro para ING Research, «la publicación del PIB de hoy muestra que la reciente ola de optimismo que afectó a la economía alemana en los primeros meses del año aún no se refleja en los datos». Brzeski sostiene que la economía germana «regresa a la zona de peligro», lo que hace «cada vez más improbable» una recuperación sustancial antes de 2026.
El experto explica que la fuerte contracción en el segundo trimestre se debe a la reversión del efecto de anticipación de las exportaciones alemanas observado durante el primer trimestre, que había estimulado un mayor crecimiento del PIB entre enero y marzo. También se ve afectada por el impacto total de los aranceles estadounidenses aplicados en el segundo trimestre.
En este contexto, Brzeski advierte que el tamaño de la economía alemana se encuentra actualmente ligeramente por debajo de su nivel de 2019, lo que podría ser considerado la mejor y más dolorosa ilustración del estancamiento. De cara al futuro, también indica que la trayectoria de la economía y la industria alemanas se verán afectadas por el comercio, el tipo de cambio y el estímulo fiscal.
Además, se prevé que la tendencia no varíe significativamente en el tercer trimestre, dado el 15% de aranceles estadounidenses sobre la mayoría de los productos europeos y la incertidumbre respecto al gravamen para los automóviles, lo cual lastrará el crecimiento de Alemania, ya que el 10% de sus exportaciones van destinadas a Estados Unidos. «Si a esto le sumamos la apreciación del euro, no solo frente al dólar estadounidense, sino también frente a otras divisas, es difícil imaginar cómo la economía alemana, dependiente de las exportaciones, podrá salir de un estancamiento aparentemente interminable en la segunda mitad del año», concluye Brzeski.
