El pasado 19 de mayo, el Consejo de Ministros español aprobó una serie de cambios al Bono Cultural Joven, lo que permitirá que jóvenes solicitantes de asilo, personas acogidas a protección temporal y extranjeros extutelados que estén tramitando su permiso de residencia también puedan acceder a este beneficio. La medida, impulsada por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, tiene como objetivo ampliar el alcance social del bono, que mantiene su cuantía máxima de 400 euros por beneficiario, destinada a quienes cumplan 18 años durante el año de la convocatoria.
Según ha explicado la ministra portavoz, Elma Saiz, «cuatro años después, el Gobierno considera que esta herramienta ha demostrado plenamente que es útil y ahora se amplía y refuerza el alcance social de la medida». Saiz recordó que el bono cultural se implementó como respuesta a la pandemia de COVID-19 y «se ha consolidado en los últimos años como una de las políticas culturales más reconocidas y que más valora la juventud».
Urtasun, por su parte, destacó que el nuevo bono cultural incluye «cambios profundos» dirigidos a alcanzar un mayor número de beneficiarios, aspirando a que la participación de los jóvenes pase del 70% actual a entre el 80% y el 90%. Para ello, el Ministerio de Cultura planea colaborar con entidades del tercer sector con el fin de garantizar que «todos los jóvenes, independientemente de su estrato social, lo soliciten».
«Vamos a realizar acuerdos con entidades del tercer sector para que nos permitan que todos los jóvenes, independientemente de su origen y entorno, puedan acceder al bono cultural y dar ese pequeño salto del 70% al 80 o el 90% de uso», argumentó Urtasun, enfatizando la importancia de garantizar igualdad de oportunidades a través de la cultura.
Otro de los objetivos del nuevo bono es transformar este elemento de consumo en un «derecho fundamental», donde también pueda existir espacio para la creación cultural. Urtasun explicó que, originalmente, el bono se centraba en el consumo de productos culturales como entradas al cine, videojuegos o libros. Sin embargo, los cambios permitirán que se utilice para actividades de creación cultural, como aprender a tocar la guitarra o participar en talleres literarios.
Éxito de Solicitudes y Uso Adecuado
El ministro celebró el éxito que representa que 366.000 jóvenes hayan solicitado el bono en 2025, lo que representa aproximadamente el 70% del público objetivo. «Es un porcentaje altísimo, un gran éxito porque demuestra que los jóvenes disfrutan de la cultura y quieren participar de la vida cultural de nuestro país», afirmó Urtasun, quien también rechazó las campañas que denunciaban el uso fraudulento del programa, señalando que solo un 0,3% de su uso efectivo ha sido restringido.
Además, subrayó que «el 99,7% del uso del bono cultural se hace de forma correcta». Esto es importante, ya que busca desmentir ciertos bulos que circulan en redes sociales sobre su uso. «Nuestros jóvenes utilizan masivamente el bono cultural, lo usan bien y es una medida que funciona», concluyó el ministro.
