Bangkok (EFE).- Dos hombres condenados a muerte por narcotráfico fueron ahorcados este miércoles en Singapur, lo que eleva el número de ejecuciones en la isla a entre 12 y 14 en lo que va de año, según el Gobierno y ONGs respectivamente. Esta cifra representa un «récord» de ejecuciones desde 2003.
La agencia antinarcóticos de Singapur indicó en su página web que los acusados, de 64 y 50 años de edad y nacionalidad singapurense, fueron ejecutados después del «debido proceso legal» y de que «estuvieran representados por un abogado durante el juicio y la apelación».
La próspera ciudad-Estado asiática tiene una de las leyes antidrogas más draconianas del mundo y, por lo general, no informa de todas las ejecuciones. Organizaciones no gubernamentales como Transformative Justice Collective (TJC), que piden la abolición de la pena capital, han señalado que con estas últimas ejecuciones el número asciende a 14 este año, y advierten que podría haber más.
La horca, el método más empleado en las ejecuciones
Las autoridades singapurenses llevaron a cabo las ejecuciones, utilizando la horca como el método más empleado en el país, cinco días después de conmemorar el Día Mundial contra la Pena de Muerte y una semana después de otra ejecución de un ciudadano malasio, acusado de importar 51,84 gramos de heroína a Singapur.
TJC y Amnistía Internacional (AI) han denunciado la actual oleada de ahorcamientos, que ya ha superado el récord de 11 ejecuciones en 2022, tras dos años sin ejecuciones debido a un parón durante la pandemia de COVID-19.
Mientras que la vecina Malasia abolió en julio de 2023 la pena de muerte obligatoria —impuesta sin alternativa para delitos como narcotráfico y terrorismo— y sustituyó la horca por penas de hasta 40 años de cárcel, la moderna Singapur se mantiene firme en su uso de este castigo.
Pena capital por 15 gramos de heroína y 500 de marihuana
La nación asiática contempla la pena de muerte a partir de un mínimo de 500 gramos de tráfico de marihuana y 15 gramos de heroína, en procedimientos judiciales que ONG y activistas critican por su falta de transparencia.
A pesar de las críticas de las Naciones Unidas y de organizaciones de derechos humanos, Singapur ha llevado a cabo la ejecución de 12 hombres, incluidos cuatro malasios, en lo que va de año, según el recuento público de la agencia antinarcóticos isleña. Por otro lado, TJC, que recibe información de los familiares de los condenados, ha documentado al menos 14 ejecuciones y enfatiza que las autoridades no informan de todos los casos, anticipando más ahorcamientos en el futuro.
