El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto sondear desde este lunes a todos los grupos parlamentarios del Congreso, excepto a Vox, sobre la eventual participación de España en una operación de paz en Ucrania una vez que exista un acuerdo con Rusia. Sin embargo, el Gobierno no descarta la opción de eludir la autorización de las Cortes alegando que la misión militar tiene interés nacional.
Sánchez anunció su intención de consultar a los grupos la posibilidad de desplegar tropas en territorio ucraniano el martes, después de una reunión de la Coalición de Voluntarios en París, donde los 35 aliados exploraron la posibilidad de conformar una fuerza multinacional ‘in situ’, liderada por Francia y Reino Unido, como uno de los mecanismos para supervisar la paz en el país europeo.
Según la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de Defensa Nacional, el Congreso debe aprobar las misiones en el exterior. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Defensa apuntan que el artículo 17 de la citada ley establece que la consulta previa y autorización del Parlamento se aplica «para ordenar operaciones en el exterior que no estén directamente relacionadas con la defensa de España o del interés nacional».
Aún es pronto: No hay ni acuerdo de paz
Las fuentes resaltan la primera parte del artículo, indicando que el Ejecutivo podría evitar el respaldo de la Cámara Baja justificando que la misión está «directamente relacionada con la defensa de España o del interés nacional».
En todo caso, dado que aún no ha concluido la guerra en Ucrania, la idea del despliegue en el terreno ucraniano está en una fase muy embrionaria y el Ejecutivo todavía no solicitará apoyo a los grupos parlamentarios para conseguir la autorización del Congreso.
Actualmente, el despliegue militar en Ucrania no genera entusiasmo entre los grupos parlamentarios, incluidos varios de los socios del Gobierno. Podemos ya ha trasladado su negativa a apoyarlo, y la misión suscita suspicacias en partidos de la izquierda como el BNG y Bildu. Ante la falta de apoyo de sus socios, Sánchez se ve obligado a mirar al PP, que no ha aclarado qué decidiría llegado el momento. El Ejecutivo ha expresado su deseo de contar con el apoyo de los populares.
Bajo el paraguas de la OTAN, la UE o la ONU
No obstante, el Gobierno subraya que la misión se lanzaría cuando Kiev y Moscú firmen un acuerdo de paz, el cual debería incluir los términos en los que la operación existiría y definiría los límites de la contribución de los colaboradores. Además, tendría que concebirse bajo el paraguas de la OTAN, la UE o la ONU.
A pesar de que Kiev y Moscú afirman estar «cerca» de un pacto para la paz, aún quedan muchos interrogantes que resolver, principalmente relacionados con cesiones territoriales y garantías de seguridad.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, insistió el viernes en este extremo: «Cuando haya un acuerdo de paz ya veremos, aunque (el presidente de Rusia, Vladimir) Putin está haciendo todo lo posible para que no llegue», afirmó después del ataque ruso con un misil balístico contra la ciudad de Leópolis. «España, cuando llegue ese escenario, estará en misiones de mantenimiento de la paz, porque no son misiones de ataque, sino de mantenimiento de la paz», concluyó.
