Repsol ha reportado un beneficio neto de 929 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa un incremento del 154% en comparación con los 366 millones de euros alcanzados en el mismo periodo del ejercicio anterior. Este resultado se ha visto impulsado por un efecto patrimonial positivo de 593 millones de euros debido a la revalorización de sus inventarios, en un contexto marcado por la subida del precio del crudo y los productos petrolíferos a raíz del conflicto en Oriente Próximo.
El resultado neto ajustado del grupo, que mide específicamente la marcha de los negocios, alcanzó los 873 millones de euros a marzo, un 57% superior a los 557 millones de euros del mismo periodo del año pasado.
La compañía, liderada por Josu Jon Imaz, ha indicado que estos resultados «reflejan la volatilidad del contexto global, sobre todo tras el inicio del conflicto en Irán, que ha generado una disrupción física de productos energéticos, aumentando las fluctuaciones de precios y trastocando las cadenas de suministro mundiales».
Este informe se da en un escenario donde el precio del crudo tiende a subir por las tensiones en Oriente Próximo, con un promedio de 81,1 dólares por barril de Brent, frente a los 76 dólares registrados hace un año. Los márgenes de refinado también se han incrementado, alcanzando 10,9 dólares por barril, en comparación con los 5,3 dólares del primer trimestre de 2025.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado se situó en 2.613 millones de euros al final del primer trimestre, un aumento del 110% respecto a los 1.244 millones de euros del periodo de enero a marzo del año pasado. Además, sin activos en Oriente Medio, Repsol ha destinado 1.200 millones de euros para aumentar sus inventarios y fortalecer el suministro energético de España.
Producción de Queroseno Aumentará entre un 15-20%
La compañía ha anunciado un incremento entre un 15% y un 20% en su producción de queroseno, especialmente de cara a la temporada de verano, destacando su compromiso para salvaguardar el turismo, una actividad crucial para la economía española.
En cuanto al flujo de caja de las operaciones (FCO), se ha registrado un total de 1.042 millones de euros y, excluyendo la variación negativa del fondo de maniobra, este se aproximó a 2.400 millones de euros, superando las inversiones netas, intereses y el pago de 0,50 euros brutos por acción llevado a cabo el 14 de enero. Adicionalmente, se realizaron recompras de acciones por un importe de 350 millones de euros, lanzado en marzo.
La deuda neta de Repsol al cierre del primer trimestre se elevó a 4.800 millones de euros, lo que representa un aumento de 313 millones de euros en comparación con finales de 2025. El ratio de apalancamiento del grupo se ubicó en el 14,3%, en comparación con el 14% que se registró al final del cuarto trimestre de 2025.
Dividendo para los Accionistas
Con respecto a la retribución al accionista, Repsol abonó en enero un primer dividendo en efectivo para 2026, ascendiendo a 0,50 euros brutos por acción. Se prevé un segundo dividendo, cuyo pago estará programado para julio, lo que llevará la retribución total a 1,051 euros brutos por acción en el año, lo que implica un incremento cercano al 8% respecto al 2025.
Además, se añadirá un pago en enero de 2027 de otros 0,53 euros brutos por acción, sujeto a la aprobación por parte de la Junta General Ordinaria de Accionistas, programada para el 14 de mayo. Este dividendo se complementará con recompras de acciones, con el objetivo de alcanzar un rango comprometido de distribución a los accionistas del 30% al 40% del flujo de caja de las operaciones.
Desde el inicio del conflicto en Irán, Repsol ha implementado descuentos para clientes particulares en sus estaciones de servicio, prolongados hasta el 31 de mayo, sumando un valor total de 35 millones de euros.
La compañía también ha destacado que, durante este primer trimestre, ha realizado una contribución fiscal total de 3.350 millones de euros, entre tributos y cargas públicas asimilables en más de 27 países. De esta cantidad, el 73% tuvo su origen en España, totalizando 2.450 millones de euros, que corresponden principalmente a impuestos sobre carburantes que fueron reducidos a partir del 22 de marzo debido a las medidas aprobadas por el Gobierno en respuesta a la situación en Oriente Medio.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, resaltó que en un entorno geopolítico «cada vez más complejo y volátil, que amenaza con redefinir el paradigma energético», el grupo se enfoca en asegurar la seguridad del suministro, basándose en una operación disciplinada y eficiente de su cartera integrada, mientras sigue proporcionando energía fiable a sus clientes.
Analizando por áreas de negocio, en el sector de Exploración y Producción (Upstream), se mejoró el portfolio, registrando un resultado neto ajustado de 302 millones de euros entre enero y marzo, lo que representa una disminución del 5,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Asimismo, en colaboración con HitecVision, la ‘joint venture’ en el Reino Unido, Neo Next, cerró su fusión con el negocio de ‘Upstream’ de TotalEnergies, formando Neo Next+, el principal operador y productor en la Plataforma Continental británica, con una producción bruta proyectada superior a 250.000 barriles equivalentes de petróleo diarios.
Repsol ha comenzado a producir petróleo en Lapa Suroeste, donde tiene una participación del 25%, además de obtener 42 bloques de exploración de petróleo y gas en Alaska, gracias a un consorcio integrado con Shell.
En Venezuela, bajo la licencia general otorgada por la Administración estadounidense, Repsol firmó acuerdos estratégicos con el gobierno y la empresa pública Petróleos de Venezuela (PDVSA) para aumentar la producción de gas natural y petróleo en el país.
De cara al futuro, la compañía prevé alcanzar una producción neta global de entre 560.000 y 570.000 barriles equivalentes de petróleo al día para 2026, y un horizonte estratégico de entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes para 2028, con expectativas de que estas cifras puedan incrementarse en función de la mejora de la situación en Venezuela, donde Repsol tiene una posición histórica.
En el área industrial, Repsol obtuvo un resultado neto ajustado de 440 millones de euros en los tres primeros meses del año, a pesar de que registró provisiones por deterioro de activos que alcanzan 361 millones de euros, principalmente vinculadas al negocio de Química.
En lo que se refiere al área Cliente, que incluye actividades de estaciones de servicio, combustibles para aviación, lubricantes, pero también butano y propano, se logró un resultado neto ajustado de 160 millones de euros. En Electricidad y Gas, Repsol sumó 129.000 nuevos clientes en el trimestre, alcanzando un total de 3,2 millones, lo que se traduce en un aumento del 20% interanual.
Con esta mayor base de clientes, la potencia comercializada creció un 26% respecto al primer trimestre de 2025, mientras que el número de clientes digitales alcanzó los 11,2 millones, un 17% más, destacando el uso de su aplicación Waylet.
