
Archivo – Imagen de archivo de militares del Ejército de Ucrania. – Juan Moreno – Archivo
MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) – Los servicios de Inteligencia de Reino Unido han apuntado este viernes a las dificultades que enfrentan los sistemas de defensa aérea de Rusia ante las crecientes capacidades de Ucrania para lanzar ataques con drones, alcanzando objetivos de forma efectiva a pesar de los avances rusos en el marco de su invasión, desatada en febrero de 2022.
En este sentido, han reseñado que Kiev informó el 5 de noviembre sobre un ataque con drones y misiles contra una base rusa situada en los alrededores del aeropuerto de Donetsk, en el este de Ucrania y bajo ocupación rusa. Esta base era utilizada para el almacenamiento, fabricación y lanzamiento de aparatos no tripulados contra territorio ucraniano.
Según un comunicado publicado por el Ministerio de Defensa británico en su cuenta en la red social X, «uno de los edificios, supuestamente usado para el almacenamiento de cabezas explosivas, fue destruido en el ataque ucraniano, mientras que otros dos edificios sufrieron daños y un cuarto sufrió daños mínimos en su tejado».
Asimismo, los informes señalaron daños en la infraestructura de lanzamiento de drones, un almacén de combustible y un almacén de armas. Se destacó que «informes de fuentes abiertas indican que había almacenados mil Geran-2 en la base», un tipo de dron empleado por el Ejército de Rusia.
Asimismo, han manifestado que «Rusia habría empezado durante el verano a construir esta infraestructura para aparatos aéreos no tripulados y puntos de lanzamiento en los alrededores del aeropuerto para apoyar el aumento de la escala de estas operaciones contra objetivos ucranianos».
Por lo tanto, hicieron hincapié en que este tipo de ataques «enfatizan las dificultades de los sistemas de defensa aérea rusos a la hora de proteger ubicaciones militares al alcance de las crecientes capacidades ucranianas en materia de aparatos aéreos no tripulados, particularmente así de cerca de la línea de frente».
Finalmente, los servicios de Inteligencia británicos concluyeron que «además, subraya la continuada capacidad de Ucrania para llevar a cabo ataques aéreos efectivos y combinados contra objetivos rusos, incluso en el mismo momento en el que las fuerzas rusas siguen ejerciendo presión a lo largo de múltiples puntos de la línea de frente», haciendo referencia a los avances de las tropas rusas en varias provincias orientales ucranianas.
