
MADRID, 30 de enero de 2023 (EUROPA PRESS) – Expertos del Instituto Ludwig para la Investigación del Cáncer en Lausana, Suiza, han proporcionado una importante actualización de un marco de referencia de larga data que busca ayudar a quienes estudian el cáncer a comprender su notable diversidad y complejidad.
La complejidad del cáncer humano
Un desafío constante en el estudio del cáncer humano radica en su complejidad: las múltiples formas en que los cánceres se originan, progresan y se propagan entre las personas diagnosticadas. En una revisión publicada en la revista Cell de Cell Press, el biólogo Douglas Hanahan aborda este reto.
Este marco, conocido como las Características del Cáncer, fue originalmente propuesto hace 26 años por Hanahan y su colega Robert A. Weinberg, del Centro Ludwig del MIT (Estados Unidos). Este modelo identificó seis cambios clave en la fisiología celular que probablemente están presentes en la mayoría, si no en todos, los tipos de tumores humanos.
Características distintivas de los tumores
Estas «características» permiten que los cánceres evadan las defensas habituales de las células contra el crecimiento maligno descontrolado. La revisión original y su actualización de 2011, que amplió el número de características de seis a ocho, han sido citadas en conjunto más de 75.000 veces en la literatura científica.
En la nueva revisión, Douglas Hanahan propone una perspectiva actualizada sobre estas características distintivas, viéndolas solo como una de las cuatro dimensiones distintas pero interconectadas que sustentan el origen y la evolución de los cánceres. Además de los cambios adquiridos en la fisiología celular, como la insensibilidad a las señales anticrecimiento y la capacidad de seguir produciendo nuevos vasos sanguíneos presentes en todos los tumores, Hanahan también introduce otras dimensiones.
Dimensiones habilitadoras
Hanahan destaca características habilitadoras como la inestabilidad del genoma, la reprogramación epigenética (donde no existen mutaciones) y la inflamación que promueve tumores, que facilitan la adquisición de las características distintivas.
Asimismo, se definen clases de células normales, como fibroblastos y células inmunes, que pueden ser reclutadas y reprogramadas como «cómplices del crimen» para transportar y perpetuar cambios distintivos en las células cancerosas.
Actores sistémicos
Igualmente, se señalan actores sistémicos como el envejecimiento y la obesidad, que Hanahan denomina «nubes de complejidad», ya que interactúan con el cáncer a lo largo de su progresión y ofrecen desafíos y oportunidades adicionales para el tratamiento del paciente y la calidad de vida.
La revisión explora cada una de estas dimensiones en detalle, sintetizando investigaciones recientes sobre las nueve características distintivas de las células cancerosas, cinco características facilitadoras, siete clases de células que facilitan la aparición de características distintivas y dos ejemplos de interacciones sistémicas que influyen en ellas.
Hipótesis para nuevas exploraciones
Además, Hanahan propone una hipótesis que merece mayor exploración: los tratamientos desarrollados y dirigidos a atacar simultáneamente múltiples características distintivas de las células cancerosas podrían resultar más eficaces a largo plazo que muchos de nuestros tratamientos actuales.
«La premisa conceptual planteada en enero del año 2000 ha perdurado, de forma notable e inesperada, durante veintiséis años», concluye Hanahan, «a saber, que existe una base lógica para la complejidad y diversidad del cáncer humano«. Este nuevo marco, afirma, «esperamos que restaure parte de esa claridad conceptual».
